Un alto funcionario del Departamento de Seguridad Interior de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) advirtió ante el Comité Judicial del Senado que los cárteles mexicanos podrían emplear drones no solo para transportar drogas, sino también para realizar ataques armados en territorio estadounidense.
Steven Willoughby, encargado del programa antidrones en la Oficina de Estrategia, Política y Planes del DHS, aseguró que existe una “posibilidad real” de que estos grupos criminales utilicen drones con fines ofensivos. Durante su comparecencia, reconoció que los cárteles acceden con facilidad a esta tecnología y que actualmente no existen mecanismos efectivos para identificar la intención detrás de la compra o el uso de estos dispositivos.
En respuesta a una pregunta del senador Eric Schmitt, Willoughby afirmó que todavía se requiere mayor información para dimensionar con precisión la amenaza, pero destacó que la evolución tecnológica supera las capacidades regulatorias y operativas del gobierno. Esto, advirtió, limita la respuesta inmediata ante posibles ataques o actividades delictivas con aeronaves no tripuladas.
La advertencia expone una nueva dimensión en el reto que representan los cárteles para la seguridad nacional de Estados Unidos. El uso potencial de drones para actos violentos plantea la necesidad urgente de fortalecer la legislación, la supervisión y las estrategias de defensa frente a amenazas aéreas emergentes.
