Diez candidatos fueron ordenados sacerdotes durante una ceremonia encabezada por Mons. Víctor Sánchez Espinosa, administrador apostólico de la Arquidiócesis de Puebla.
El rito incluyó la imposición de manos por parte de Mons. Sánchez, así como la unción de las manos de los nuevos presbíteros con el Santo Crisma, uno de los momentos centrales de la ordenación.
Los recién ordenados recibieron también la estola y la casulla, vestiduras propias de su ministerio, además de la patena con el pan y el cáliz con el vino, elementos que representan las ofrendas para la celebración de la Eucaristía.
La ceremonia marcó el inicio de su servicio sacerdotal dentro de la Iglesia.
