En su conferencia matutina, Sheinbaum destacó que la detención está vinculada con una denuncia presentada por Emilio Lozoya Austin, también exdirector de Pemex, y con una solicitud de extradición emitida durante la administración pasada. “El día de ayer se detuvo a un director, exdirector de Pemex que era parte de las alertas que existían. Lo van a deportar y será juzgado aquí en México por temas de corrupción”, declaró.
La mandataria federal precisó que Treviño Medina es acusado de recibir sobornos millonarios relacionados con la trama Odebrecht, un escándalo que en México involucra a altos funcionarios y exlegisladores que presuntamente recibieron pagos ilícitos para aprobar la reforma energética impulsada por Peña Nieto. “Entre otras cosas, está vinculado a Odebrecht. Vamos a pedir a la Fiscalía General de la República información sobre el proceso”, agregó.
Treviño Medina asumió la dirección de Pemex en noviembre de 2017, tras la salida de José Antonio González Anaya hacia la Secretaría de Hacienda. Su gestión se extendió hasta noviembre de 2018, cuando concluyó el sexenio priista. Antes ocupó la Dirección Corporativa de Administración y Servicios de la petrolera.
El caso Odebrecht, que estalló en América Latina hace más de una década, reveló una red de sobornos orquestada por la constructora brasileña para obtener contratos y beneficios en distintos países. En México, las investigaciones apuntan a que altos mandos de Pemex recibieron pagos ilícitos por contratos de obra y suministro, así como por influir en decisiones legislativas estratégicas.
Emilio Lozoya, preso domiciliario desde 2024, acusó a Treviño de recibir sobornos enviados por orden del entonces secretario de Hacienda, Luis Videgaray Caso. En sus declaraciones, mencionó también a exgobernadores como Francisco García Cabeza de Vaca y Francisco Domínguez, y a exaspirantes presidenciales como José Antonio Meade, Ernesto Cordero y Ricardo Anaya.
La trama judicial no se limita al expediente mexicano. El Departamento de Justicia de Estados Unidos señaló en un informe reciente que dos empresarios mexicanos —Ramón Alexandro Rovirosa y Mario Alberto Ávila— habrían pagado al menos 150 mil dólares en sobornos a funcionarios de Pemex y Pemex Exploración y Producción (PEP) entre 2019 y 2021, entregando artículos de lujo, relojes y efectivo para obtener y mantener contratos.
Para la presidenta Sheinbaum, este caso tiene un doble mensaje: fortalecer la colaboración internacional contra la corrupción y enviar una señal política sobre el compromiso de su gobierno en perseguir delitos de alto perfil. “Es importante que las investigaciones avancen y que se sancione a quienes, abusando de su cargo, se beneficiaron de recursos públicos”, sostuvo.
