Tras nueve días de búsqueda, el gobierno de Jalisco anunció la detención de Kevin “N”, señalado como presunto feminicida de Karla Bañuelos, una joven de 28 años que fue asesinada la madrugada del sábado 12 de julio en la colonia Balcones de Oblatos, en Guadalajara. La captura fue confirmada por el gobernador Pablo Lemus Navarro, quien declaró a través de su cuenta oficial en redes sociales: “Hace unos momentos fue detenido Kevin N, el presunto responsable del feminicidio de Karla… En Jalisco, el que la hace la paga”.
La detención ocurre luego de que el caso provocara una intensa indignación nacional, al tratarse de un feminicidio registrado por cámaras de seguridad y ampliamente difundido en redes sociales. En las imágenes, que circulan desde el mismo día de los hechos, se observa a Karla discutiendo con un hombre que desciende de una camioneta Chevrolet Equinox blanca, abre la cajuela y extrae un rifle tipo AR-15. Dispara al aire y, segundos después, apunta directamente contra Karla. El disparo le arrebata la vida de forma instantánea, mientras personas cercanas intentan auxiliarla. Entre ellas, su hija de 12 años, quien presenció toda la escena.
El crimen se produjo a las 2:29 de la madrugada, en la vía pública. Según testigos, la joven había pedido en reiteradas ocasiones al agresor que se retirara del lugar. Karla golpea la carrocería del vehículo, exige que se marche. Él responde con violencia letal. El hecho no solo encendió alarmas por la brutalidad del ataque, sino también por el tipo de arma empleada, de uso exclusivo del Ejército. El AR-15 es un fusil semiautomático de alto calibre que no debería estar en manos de un civil.
El hallazgo de la camioneta del agresor, dos días después, en la colonia Hacienda Santa Fe del municipio de Tlajomulco de Zúñiga, fue clave para avanzar en la investigación. El vehículo, una SUV blanca modelo 2010 con placas del estado de Chihuahua, fue ubicado durante un operativo de patrullaje. A partir de este indicio, la Fiscalía del Estado intensificó los cateos en varios domicilios hasta lograr la captura de Kevin “N”, cuya localización no ha sido detallada aún por las autoridades.
La investigación fue conducida bajo el protocolo de feminicidio y con perspectiva de género, a cargo de la Unidad Especializada de la Fiscalía estatal. Desde el principio, organizaciones como Sororas Violetas exigieron que el crimen no fuera tratado como un simple homicidio, pues había claros elementos de violencia misógina y antecedentes de acoso.
Cinthya Rodríguez, integrante del colectivo, declaró a medios nacionales que el presunto agresor llevaba meses hostigando a Karla. “Quería tener una relación amorosa con ella, pero a Karla no le interesaba. La buscaba, la vigilaba, la presionaba. Ella no quería una relación sentimental con él”, afirmó. El padre de Karla, en entrevista con el diario Milenio, confirmó que su hija nunca fue pareja del agresor y que sólo lo conocía como “un amigo”. También reveló que Karla criaba sola a su hija y que trabajaba para sostenerla.
Además del contexto de acoso, Sororas Violetas denunció que Kevin “N” ya había sido detenido anteriormente por presunto abuso sexual infantil, lo que agrava la omisión institucional al no haberlo procesado debidamente. Esa omisión, advierten, facilitó el crimen.
El asesinato de Karla fue abordado incluso en la conferencia presidencial de la mandataria Claudia Sheinbaum, quien expresó su consternación: “Es terrible, lamentable. Es un feminicidio y está ahí el Gabinete de Seguridad en todo lo que se necesite para apoyar a la Fiscalía de Jalisco, que debe llevar este caso”. La presidenta también recordó los compromisos de su gobierno con la paridad, la prevención de la violencia y la creación de una Secretaría de las Mujeres.
No obstante, el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio advirtió que las reformas legales y la creación de nuevas instancias no bastan si no hay capacidad efectiva para atender los casos desde el primer momento. “Esta violencia extrema está siendo permitida por el Estado, porque no ha querido tener la capacidad para lograr un mayor alcance sobre la investigación y sanción de delitos de personas que pertenecen a estos grupos criminales”, señaló su asesora jurídica, Ana Pérez Garrido.
En México, en promedio, once mujeres son asesinadas cada día. Entre enero y mayo de 2025, se han registrado 274 víctimas de feminicidio en todo el país. El caso de Karla se convirtió en emblema de una realidad que golpea todos los días: mujeres asesinadas por ejercer su autonomía, niñas huérfanas, familias rotas, instituciones que llegan tarde.
La detención de Kevin “N” representa un paso judicial, pero no un cierre. Es apenas el comienzo de una exigencia más amplia: que se investigue a fondo el contexto del crimen, los posibles vínculos del agresor con redes delictivas y las fallas que permitieron que una mujer fuera asesinada con un arma de guerra en plena calle.
