La Corte Suprema de Argentina confirmó este martes la condena contra Cristina Fernández de Kirchner, presidenta entre 2007 y 2015, por corrupción en la adjudicación de obras públicas. El máximo tribunal rechazó por unanimidad el recurso de queja presentado por su defensa y dejó firme la pena de seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, dictada en 2022 por un tribunal federal.
La decisión podría llevar a la detención de Kirchner en las próximas horas, aunque por su edad —cumplió 71 años— tiene derecho a solicitar prisión domiciliaria. La expresidenta es la primera mandataria en democracia que podría cumplir pena en prisión, ya que Carlos Menem, condenado en 2013, nunca fue encarcelado al no confirmarse su fallo en tiempo judicial.
La causa, conocida como “Vialidad”, se centra en irregularidades en la concesión de 51 obras viales en la provincia de Santa Cruz, que habrían beneficiado a empresas del empresario Lázaro Báez, allegado al kirchnerismo. Fernández ha sostenido que el proceso en su contra responde a una estrategia de persecución política —o «lawfare»— promovida desde sectores judiciales y mediáticos.
La confirmación del fallo generó una reacción inmediata. Más de medio millar de personas se concentraron frente a la sede del Partido Justicialista, que preside Kirchner, en el centro de Buenos Aires. Entre banderas sindicales y retratos de Eva Perón y la propia Cristina, los asistentes corearon consignas contra el gobierno de Javier Milei, al que acusan de impulsar una ofensiva política y judicial contra el peronismo.
“Lo que está en riesgo es la democracia, no sólo Cristina”, expresó Betina Estañares, empleada pública de 58 años, entrevistada por la agencia AFP.
Kirchner se reunió con su círculo cercano para definir una estrategia política ante el inminente cumplimiento de la sentencia. El gobierno de Milei, por su parte, ha capitalizado el fallo. “Me encantaría meter el último clavo al cajón del kirchnerismo con Cristina dentro”, ha dicho el presidente en reiteradas ocasiones.
Analistas políticos advierten que, aunque la detención pueda fortalecer el relato épico dentro del peronismo, también puede reforzar la narrativa oficialista de cumplimiento de promesas. “Para los votantes de Milei, este fallo reafirma la idea de un gobierno que cumple con lo poco que prometió: bajar la inflación y terminar con el kirchnerismo”, opinó la politóloga Lara Goyburu.
