El próximo 23 de enero se perfila como la fecha tentativa para la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a la entidad, donde encabezaría una reunión del Gabinete de Seguridad como parte de la nueva estrategia para sesionar fuera de la Ciudad de México y atender directamente los focos regionales de violencia.
El encuentro, de acuerdo con el secretario de Seguridad Pública del estado, Francisco Sánchez González, estaría marcado por la revisión de casos prioritarios, entre ellos el de Antonio Valente, El Toñín, cuya captura y seguimiento ya se encuentran completamente en manos de las autoridades federales.
El funcionario precisó que el gobierno de Puebla entregó desde el año pasado toda la información que tenía en su poder acerca de El Toñín, por lo que el control de la investigación y las acciones operativas corresponden ahora a la Federación.
En cuanto a la visita de autoridades federales, además de la presidenta, se prevé la presencia del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, así como de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez; el titular de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo; el secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles, y la fiscal general de la República, Ernestina Godoy.
Por parte del gobierno estatal, acudirían el gobernador Alejandro Armenta Mier, el titular de la SSP estatal y mandos militares y de la Guardia Nacional con presencia en la entidad.
“Como ustedes saben, la presidencia anunció que las mesas de seguridad, los jueves y viernes van a ser de manera itinerante, van a estar en toda la República. Tentativamente, a nosotros nos toca el día viernes 23 aquí en el estado y obviamente las coordinaciones para llevar a cabo la mesa la llevará el gobierno federal con el gobierno del estado”, apuntó el vicealmirante.
Además de la visita presidencial, el funcionario manifestó que el gobierno estatal mantiene bajo vigilancia a varios municipios con antecedentes de incidencia delictiva, entre ellos Huixcolotla, donde el Estado ya asumió el control en materia de seguridad.
El vicealmirante explicó que se trata de información construida a partir de registros históricos y mapas de control territorial, que permiten ubicar zonas con reportes recurrentes relacionados con actividades ilícitas. Además de Huixcolotla, mencionó casos como Ahuazotepec y algunas demarcaciones con juntas auxiliares consideradas prioritarias.
Detalló que en estos puntos se mantiene un despliegue permanente de vigilancia y coordinación entre autoridades estatales, municipales y federales para evitar la expansión del delito.
Sánchez González agregó que el reforzamiento operativo se verá fortalecido con la incorporación de nuevos elementos policiales, tras la reciente graduación de 280 efectivos, quienes serán asignados a regiones con mayor riesgo de inseguridad.
