El alcalde Pepe Chedraui Budib confirmó que su administración ya presentó una denuncia ante la Fiscalía General del Estado por el boquete financiero de 680 millones de pesos que le heredó la gestión panista encabezada por Eduardo Rivera Pérez y Adán Domínguez Sánchez.
Sin embargo, a esa carpeta de investigación se podrían sumar otras denuncias a consecuencia de las observaciones a la cuenta pública 2023 de Rivera Pérez por la Auditoría Superior del Estado (ASE) que halló un quebranto patrimonial y montos por aclarar que rebasan los mil millones de pesos, mientras competía por la gubernatura de Puebla.
«Sin dolo, sin persecución, pero tampoco sin ocultar absolutamente nada. No vamos a hacer partícipes de ningun acto de corrupción que se haya cometido en el 2023, no lo sabemos, pero tampoco lo vamos a ocultar», expresó el alcalde.
En entrevista tras la escenificación de la Batalla de Puebla, Pepe Chedraui confirmó que se tiene una denuncia presentada por la Tesorería que responde a las deudas que les dejaron, en específico la de una factura de 33 millones de pesos que no se sabe a quién se le debe, ni porque se está cobrando dicho monto.
Recordó que lo único que saben es que llegaron a dejar la factura en oficialía de partes, sin sustento jurídico y aunque se les preguntó a las diferentes dependencias si sabían de ello, todas respondieron que no tenían información.
El edil capitalino advirtió que no van a ser partícipe de actos de corrupción que se hayan cometido en el ayuntamiento de Puebla en gestiones pasadas, por lo que conforme vaya saliendo información, se dará a conocer.

Boquete financiero
El escándalo por la deuda millonaria que heredó la gestión panista al Ayuntamiento que hoy preside el alcalde de Morena estalló en octubre de 2024 tras la entrega-recepción.
Adán Domínguez, entonces alcalde suplente, reconoció que dejaba deudas por 448 millones 241 mil 264 pesos y a decir de los regidores, sólo quedaban 469 millones de pesos en bancos, los cuales están comprometidos, al haberse gastado 680 millones de pesos que no les correspondían.
La herencia sería el resultado de meses de gastos superfluos, adquisiciones con vicios de sobrecosto, multimillonarios pagos en publicidad para promocionar la imagen de Eduardo Rivera y Adán Domínguez, así como el incremento de salarios de hasta 12 por ciento para funcionarios de primer nivel.
Durante los meses de precampaña y campaña electoral de Lalo Rivera varios escándalos financieros salieron a la luz, incluyendo la adquisición de 317 tinacos, así como cemento y pintura por 2.3 millones de pesos a precios inflados, que fueron distribuidos en plena veda electoral.
Otros gastos que no estuvieron exentos de polémica fueron los 12 millones de pesos invertidos innecesariamente en café, azúcar y box lunch, gastos en servicios generales que aumentaron en 254 millones de pesos en comparación con 2023.
La Comuna, además, tuvo que desembolsar casi medio millón de pesos, derivado de la reparación del daño contra una mujer que fue víctima de violación por parte de dos policías municipales y que, ante la revictimización cometida por el Ayuntamiento, la Comisión de Derechos los Humanos (CDH) hizo una recomendación.
Los salarios también se dispararon al inicio de año. Adán Domínguez, al asumir como alcalde sustituto, recibió un incremento salarial de 8.3 por ciento, usufructuando de forma neta un pago por 129 mil 971 pesos, mientras que el aumento para sus secretarios fue de hasta 12.99 por ciento, esto sin mencionar el bono de fin de trienio que hasta el momento carece de transparencia.
No ocultaremos nada sobre observaciones
Respecto a las recientes observaciones de la ASE a la cuenta pública del exalcalde panista, Chedraui Budib manifestó que como autoridad actual tienen que dar respuesta a los requerimientos que haya; sin embargo, dijo que solo entregarán la información que les dejaron para atender lo señalado a la cuenta pública 2023.
Indicó que como ayuntamiento presentarán la información que existe derivado de la entrega-recepción para coadyuvar y que se solventen las observaciones de dicho año, pero solo será con lo que se tenga, de lo que no, no se harán responsables.
Dijo que el lunes de la siguiente semana la Contraloría dará un informe sobre qué es lo que se puede solventar, sustentarlo y si se tienen pendientes que no se puedan aclarar y que deriven en denuncias, podrían sumarse a la que ya se ha presentado por los contratos heredados al inicio de su gestión.
“No nos hacemos responsables de papelera que no hayan sido entregados, estas son observaciones que hace la Auditoría y que tenemos la obligación de presentar lo que tengamos, la documentación que nos hayan entregado, la que no se nos dio, pues no la podemos dar”, expresó.
El gobierno yunquista en la capital poblana casi triplicó las observaciones financieras de su gestión, toda vez que, en 2022, el monto total de observaciones de la ASE –entre daño patrimonial y monto por aclarar-, fue de 423 millones 407 mil 594 pesos, de los cuales 45.6 millones fueron posible daño patrimonial y 380.5 millones el monto pendiente de aclaración.
En ambos períodos fiscales, el común denominador fue la opacidad: falta de comprobantes, carencia de evidencia documental, opacidad en licitaciones y contratos con proveedores que una y otra vez fueron contratados sospechosamente por montos millonarios y bajo adjudicación directa.
