El viernes por la mañana comenzaba para el periodista Carlos Martín Huerta y su hija Diana un fin de semana que prometía momentos de convivencia y trabajo conjunto en la Feria. Sin embargo, a las 11:30 horas, los planes cambiaron de manera abrupta cuando la joven sufrió un derrame cerebral.
De inmediato, Diana fue trasladada al área de urgencias del Hospital Ángeles, donde llegó en paro cardiorrespiratorio. El personal médico logró estabilizarla en dos ocasiones. Posteriormente, informaron a la familia que se requerirían 72 horas para determinar el daño real en su organismo. Para ello, fue inducida en coma.
Durante la madrugada del sábado, Carlos Martín Huerta permaneció al lado de su hija, hablándole y expresándole su amor. A esa hora, el estado de Diana se deterioró de manera crítica. Sus pupilas se dilataron, confirmándose la muerte cerebral.
Con dolor, pero firmes en una decisión previamente conversada en familia, Carlos Martín Huerta, su esposa Laura y sus hijos Carlos y Enrique autorizaron la donación de órganos de Diana. De inmediato, comenzó el protocolo de procuración.
El sábado por la noche, en el mismo hospital, se llevó a cabo «La marcha del Honor». A las 22:00 horas, personal médico, enfermeras, amigos y familiares formaron un largo pasillo para despedir a Diana con una ovación, en reconocimiento a su acto de generosidad.
✝️🤍 El viernes por la mañana comenzaba un buen fin de semana, trabajaría con mi hija en la Feria, serían buenos momentos de convivencia y de realización de proyectos, pero a las 11:30 hrs Dios dispuso otra cosa y mi Diana sufrió un derrame cerebral.
Llegó a urgencias en paro y… pic.twitter.com/ktTpTMnMPj
— Carlos Martin Huerta (@carlosmartinh) April 28, 2025
La familia agradeció el acompañamiento recibido el domingo en la funeraria. También reconocieron el apoyo del personal del Valle de Los Ángeles, quienes los recibieron y cuidaron con especial atención.
Igualmente, manifestaron su gratitud a los familiares, amigos, compañeros de trabajo y a todas las personas que se sumaron a su dolor, así como al arzobispo Víctor Sánchez Espinosa, quien asistió a la ceremonia en la que depositaron las cenizas de Diana.
En un emotivo mensaje, Carlos Martín Huerta dedicó palabras de amor a su hija. Expresó su gratitud por la felicidad que Diana brindó a su vida y pidió su protección eterna.
«Diana, amor de mi vida, sigue cuidando de mí como siempre lo hacías, sigue atenta de mis necesidades, ayúdame a enfrentar y resolver mis problemas y cuando te vuelva a encontrar será para agradecerte toda la felicidad que siempre le diste a mi vida», escribió en sus redes sociales.
El acto de donación permitió que varias personas recuperaran la salud gracias a los órganos de Diana. «Hoy hay personas que viven con la muerte de mi hija. Donde quiera que estén, que Dios los bendiga», concluyó Carlos Martín Huerta.
