El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, anunció que ya se trabaja en la construcción de dos plantas de tratamiento de aguas residuales para sanear el contaminado Río Atoyac, como parte de los trabajos entre el gobierno estatal, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el gobierno federal.
“El recurso natural más preciado es el agua, más que el oro, si no hay agua no hay producción agrícola y sin demagogia, tenemos que actuar, por eso es que en Puebla, de la mano de la doctora Claudia Sheinbaum ya estamos trabajando en dos plantas de tratamiento que van a empezar en la parte alta”.
Durante su participación en el Foro Metropolitano de Desarrollo, Armenta detalló además que el lago de Valsequillo se encuentra actualmente obstruido, toda vez que el 75 por ciento se encuentra cubierto de lirio.
No obstante, sostuvo que el Ejecutivo por reutilizará este recurso para convertirlo en fertilizante y abono a través del proyecto “Fertipue”, que se llevará a cabo en coordinación con la BUAP.
A su vez, la académica y activista Ana Lluvia García Vilchis, especializada en gestión del agua, advirtió que en el tramo 6 del río, que abarca Puebla capital y su zona conurbada, se vierten 3 mil 600 litros de aguas residuales autorizadas, lo que representa cerca del 70 por ciento del total transportado en época de lluvia.
Según sus análisis, la concesionaria que opera dichas plantas (Agua de Puebla), no cumple con el tratamiento conforme a la ley, ni garantiza la calidad del agua que llega a Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Sostuvo que datos oficiales de Conagua colocan al tramo 6 como el más contaminado del río, con una presencia de hasta 24 mil unidades formadoras de colonias fecales, más de 12 veces el límite permitido.
Es por ello que, el gobernador anunció la inminente construcción de dos plantas de tratamiento para atender estas descargas y mejorar la calidad del agua en una de las zonas más vulnerables del río.
Invertirán 200 mdp
De acuerdo con una declaración reciente del gobernador Alejandro Armenta, con una inversión conjunta de 200 millones de pesos, el gobierno de Puebla y la Conagua trabajan ya en la planeación de nuevas plantas de tratamiento de aguas residuales para rescatar cuerpos de agua como el río Atoyac y el lago de Valsequillo y reducir la contaminación industrial.
El gobernador reveló que recientemente recorrió el municipio de San Salvador El Verde acompañado de personal de Conagua para revisar puntos estratégicos donde podrían colocarse estos nuevos sistemas.
Destacó que no se trata de las tradicionales plantas tratadoras, sino de una tecnología de última generación que utiliza reactores que requieren poca energía y permiten tratar tanto aguas residuales domésticas como residuos industriales más complejos.
A la par, Armenta recordó que durante la administración anterior se invirtieron más de 600 millones de pesos en plantas que terminaron siendo inservibles, por lo que ahora su gobierno busca evitar ese tipo de errores y asegurar que cada planta se ubique en zonas que cumplan funciones reales de saneamiento.
Uno de los casos más recientes fue el de Santa Ana Xalmimilulco, en Huejotzingo, donde en 2024 se canceló un proyecto por 400 millones de pesos ante el rechazo de los vecinos.
No obstante, el gobernador aseguró que se logró recuperar la mitad de esa inversión y se analiza destinarla a nuevas sedes para que el agua limpia generada pueda usarse incluso para el riego agrícola.
En semanas próximas se definirá la ubicación de las primeras plantas, como parte del Plan Hídrico de la presidenta Claudia Sheinbaum, al cual se sumó el gobernador Armenta.
Plan Hídrico
El Plan Hídrico incluye la modernización del Distrito de Riego 030 Valsequillo, que fue fundado en 1946 y abarca 16 municipios como Tecamachalco, San Jerónimo Tlacotepec y Tehuacán.
Además, se inició un programa integral para la limpieza del río Atoyac, que junto con el río Alseseca aporta el 80 por ciento del caudal del Lago de Valsequillo, lo que se realiza en colaboración con la federación y varias instituciones estatales.
El Plan Estatal Hídrico hacia 2030 busca además instalar infraestructura de captación de agua, la construcción de bordos, presas y represas, así como el aprovechamiento de lluvias torrenciales a través de captadores pluviales.
