La visita del gobernador Alejandro Armenta a Xicotepec derivó en un choque público con el presidente municipal, Carlos Barragán Amador, luego de que el mandatario estatal cuestionó el costo de una obra de pavimentación que consideró excesiva y anunció que pedirá la intervención de la Auditoría Superior del Estado.
El punto de quiebre fue la calle Aviación. De acuerdo con Armenta, la pavimentación de esa vialidad representó un gasto cercano a los 4.5 millones de pesos, una cifra que está muy por encima de lo razonable para ese tipo de trabajos.
A juicio del gobernador, una obra de esas características no debió rebasar el millón de pesos, lo que encendió su molestia durante el recorrido.
Ahí mismo, frente a funcionarios, habitantes y el propio edil, el gobernador lanzó una acusación directa al señalar que los altos costos en obras contratadas con empresas privadas suelen estar ligados a prácticas irregulares.
Sin mencionarlo como un hecho probado, sugirió la existencia de posibles “moches” derivados de ese esquema de contratación y planteó que la única forma de aclararlo sería mediante una auditoría formal.
Armenta recordó que ha insistido con los Ayuntamientos en abandonar el modelo de obras viales costosas ejecutadas por empresas, al considerar que elevan innecesariamente el gasto público.
Como ejemplo, citó que su administración optó por adquirir módulos propios de pavimentación y utilizar materiales de Pemex para rehabilitar vialidades, como ocurrió en las laterales de la Recta a Cholula, donde se ejercieron 16.7 millones de pesos con ese esquema.
Alejandro Armenta: Esa obra no te debió costar más de un millón de pesos si lo haces con buena administración.
Carlos Barragán: Pero son más de 450 metros.
AA: Esas obras salen caras porque las haces con contrato, la empresa se lleva mucho dinero y te dan tu moche.
CB: ¿Tú lo afirmas?
AA: Probablemente. ¿Quieres que lo demostremos con la Auditoría Superior del Estado? ¿Quieres que lo revisemos?
CB: Lo que tú ordenes, tú eres el gobernador.
Fue parte del diálogo.
La respuesta del alcalde no tardó en llegar . Carlos Barragán rechazó los señalamientos y negó haber incurrido en cualquier irregularidad, además sostuvo que no consideraba necesaria una auditoría adicional, aunque reconoció que el gobernador está en su derecho de solicitarla.
Más tarde, a través de redes sociales, el edil dijo estar en disposición a enfrentar cualquier proceso de fiscalización y defendió el trabajo de su gobierno, al señalar que supuestamente, las obras realizadas cumplen con los estándares técnicos y legales.
El presidente municipal recordó que en el pasado enfrentó una situación similar, cuando el entonces gobernador Rafael Moreno Valle le hizo advertencias sobre el manejo de recursos.
Además, afirmó que en aquella ocasión sus cuentas fueron revisadas y aprobadas sin observaciones, por lo que dijo no temer a un nuevo proceso de auditoría.
