La concesionaria Agua de Puebla atraviesa un proceso de reestructuración que incluye cambios en la dirección, salida de funcionarios ligados a administraciones anteriores y una estrategia de inversión en infraestructura y atención ciudadana.
Es así que Agua de Puebla busca revertir una imagen construida a lo largo de más de 10 años de quejas por cobros excesivos, atención deficiente y cortes sin aviso.
Uno de los movimientos más relevantes fue la remoción de Marisol Aguilar Sánchez, exdirectora comercial, quien ocupó el cargo durante más de una década y cuya salida marcó el inicio de una renovación dentro de la empresa para mejorar la relación con los usuarios.
Desde la llegada de Jordi Bosh Bragado a la dirección general, la empresa implementó una nueva estrategia operativa centrada en tres ejes: regularización de usuarios, inversión en infraestructura hídrica y campañas de concientización.
Entre las acciones más visibles se encuentra el programa “Regularízate”, con el que más de 66 mil personas en 108 colonias han accedido a descuentos y condonaciones para ponerse al corriente en sus pagos.
En cuanto a infraestructura, se anunció una inversión superior a los 2 mil millones de pesos para la rehabilitación de pozos, válvulas, líneas de conducción y modernización de plantas potabilizadoras, además de que la concesionaria trabaja en proyectos de saneamiento y reuso del agua.
En municipios como Xoxtla, donde se habían presentado conflictos por falta de servicio, la empresa inició operativos de desazolve, envío de pipas y asistencia, además de que pusieron en marcha campañas en escuelas y colonias para fomentar el uso responsable del agua.
