Durante un enfrentamiento con fuerzas federales en la comunidad de Bariometro, municipio de Navolato, Sinaloa, fue abatido Jorge Humberto Figueroa Benítez, alias La Perris o El 27, identificado por agencias mexicanas y estadounidenses como jefe de seguridad de Iván Archivaldo Guzmán y figura clave en la estructura de Los Chapitos, facción del Cártel de Sinaloa. El despliegue fue ejecutado la tarde del 23 de mayo por elementos de las Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano.
El nombre de Figueroa Benítez apareció de forma reiterada en informes de inteligencia desde julio de 2024, cuando fue señalado como uno de los principales responsables del secuestro de Ismael El Mayo Zambada, hecho que desató una escalada interna de violencia entre grupos del crimen organizado en Culiacán. Posteriormente, versiones periodísticas lo ubicaron como traidor a la cúpula de Los Chapitos tras supuestamente entregar información para la captura de tres operadores del grupo.
Considerado sucesor de Néstor Isidro Pérez Salas, El Nini, detenido y extraditado a Estados Unidos, Figueroa lideraba una red de pistoleros conocida como Los Ninis, descrita por la justicia estadounidense como un grupo con adiestramiento militar especializado. En abril de 2023, fue incluido en una acusación formal de la Corte del Distrito Sur de Nueva York que documentó su papel en actos de violencia y protección armada de las operaciones del Cártel.
La recompensa de un millón de dólares ofrecida por el Departamento de Estado de Estados Unidos subrayaba la prioridad de su captura. Tras su supuesta participación en enfrentamientos de alto impacto, como el registrado el 21 de septiembre de 2024 en el sector Tres Ríos, donde logró escapar por una alcantarilla y dejó un saldo de tres muertos, incluyendo un civil, su persecución se intensificó.
Jorge Humberto Figueroa había iniciado su carrera criminal con Los Dámaso, pero escaló hasta convertirse en pieza clave del aparato de seguridad de Los Chapitos, lo que le permitió operar con alto nivel de protección y desplazamiento en zonas como Navolato, Badiraguato y Mocorito. Su muerte representa un golpe simbólico a la cúpula de Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, aunque se desconoce si su caída dará paso a nuevos reacomodos violentos.
