uauhtémoc Cárdenas Solórzano fue una de las figuras más influyentes de la política mexicana contemporánea. Ingeniero civil de formación, gobernador, tres veces candidato presidencial y fundador del Partido de la Revolución Democrática (PRD), su trayectoria quedó ligada a la defensa del voto, la democratización del país y la construcción de una izquierda con posibilidades reales de disputar el poder.
Nació el 1 de mayo de 1934 en la Ciudad de México, hijo del general Lázaro Cárdenas del Río, presidente de México entre 1934 y 1940, cuyo gobierno pasó a la historia por la expropiación petrolera de 1938. De su entorno familiar heredó una estrecha vinculación con la vida pública y una visión política asociada a la soberanía nacional y al papel del Estado en la economía.
Egresado de Ingeniería Civil por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Cárdenas inició su carrera política dentro del Partido Revolucionario Institucional (PRI), organización en la que militó durante años. En 1980 asumió la gubernatura de Michoacán, cargo que ocupó hasta 1986.
Sin embargo, su nombre alcanzó dimensión nacional cuando rompió con el priismo a finales de la década de 1980, en medio de diferencias sobre la conducción política y económica del país. Junto con otros dirigentes, impulsó la Corriente Democrática, movimiento que cuestionó los mecanismos internos de selección de candidatos y reclamó una mayor apertura democrática.
1988: la elección que marcó su trayectoria
La candidatura presidencial de Cárdenas por el Frente Democrático Nacional, en 1988, representó un momento decisivo para la oposición mexicana. La elección quedó marcada por la llamada “caída del sistema”, durante el proceso de cómputo electoral, y por las acusaciones de fraude que cuestionaron el triunfo oficial de Carlos Salinas de Gortari.
Aunque no llegó a la Presidencia, la movilización ciudadana que acompañó su candidatura fortaleció a las fuerzas opositoras y se convirtió en un antecedente fundamental de la reorganización de la izquierda electoral.
En 1989 participó en la fundación del Partido de la Revolución Democrática, del que fue su primer presidente nacional. Desde esa plataforma, contribuyó a consolidar una alternativa política al predominio del PRI y a mantener la exigencia de elecciones competitivas y respeto al sufragio.
Cárdenas volvió a competir por la Presidencia en 1994 y 2000, aunque tampoco obtuvo el triunfo. Su trayectoria electoral, sin embargo, contribuyó a ampliar la presencia de la izquierda en la vida institucional del país.
El primer jefe de Gobierno elegido por voto popular
En 1997, Cárdenas volvió a marcar un precedente al ganar la elección para jefe de Gobierno del Distrito Federal, convirtiéndose en el primero en ocupar ese cargo por elección directa. Su administración, de 1997 a 1999, representó un cambio político en la capital después de décadas en las que sus autoridades eran designadas por el gobierno federal.
Su carrera también estuvo marcada por diferencias dentro de la propia izquierda. En 2014 renunció al PRD, partido que había contribuido a fundar, en medio de desacuerdos sobre el rumbo de la organización y su relación con el gobierno de Guerrero tras la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. Con el paso de los años, mantuvo una posición propia frente a las distintas corrientes políticas surgidas de aquel movimiento.
Un legado que trascendió a su partido
A lo largo de su trayectoria, Cárdenas defendió la soberanía nacional, el fortalecimiento de las instituciones democráticas y la necesidad de garantizar elecciones confiables. Su figura fue fundamental para comprender la evolución de la oposición mexicana y el crecimiento de la izquierda como alternativa de gobierno.
Aunque nunca llegó a la Presidencia, su participación en la elección de 1988 y la posterior fundación del PRD contribuyeron a modificar el panorama político nacional. Su influencia también fue reconocida por dirigentes de distintas corrientes, incluidos antiguos adversarios políticos.
En sus últimos años, mantuvo presencia en debates sobre política nacional y energía. En 2026 fue nombrado presidente honorario de la Comisión Consultiva del Petróleo de Pemex y recibió reconocimientos por su trayectoria.
Cuauhtémoc Cárdenas falleció el 28 de octubre de 2026, a los 92 años, en la Ciudad de México. La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó un homenaje en Palacio Nacional al día siguiente, donde destacó su contribución a la vida democrática del país.
Su historia quedó ligada a una etapa de transformación política en México: la de quienes cuestionaron el predominio de un solo partido, impulsaron la competencia electoral y contribuyeron a abrir espacios para nuevas fuerzas políticas. El legado del ingeniero permanece como una referencia para entender cómo se construyó la izquierda democrática mexicana y cómo cambió el sistema político nacional.
