La administración de la alcaldesa Lupita Bárcenas, emanada de Morena, atraviesa uno de sus momentos más complicados a un mes de que iniciara el conflicto social que mantiene paralizado el entorno del Ayuntamiento de Acatlán de Osorio.
Desde mediados de junio de 2026, habitantes inconformes instalaron un plantón permanente frente a la sede municipal para exigir la salida de la presidenta municipal, a quien acusan de presuntos actos de corrupción, falta de transparencia en el manejo de recursos públicos y deficiencias en la prestación de servicios básicos.
Las protestas han mantenido la presión sobre el gobierno municipal, mientras los manifestantes sostienen como principal demanda la renuncia de Bárcenas o el inicio de un proceso de revocación de mandato.
Diálogo sin acuerdos definitivos
Durante las últimas semanas se han desarrollado mesas de diálogo con la participación de autoridades estatales y federales, con el objetivo de encontrar una salida al conflicto.
Sin embargo, hasta ahora no se ha alcanzado un acuerdo definitivo que permita levantar el plantón o resolver las demandas ciudadanas. Los inconformes han señalado que continuarán con la protesta hasta obtener respuestas claras sobre los señalamientos realizados contra la administración municipal.
Cabildo solicita análisis de revocación
La presión política aumentó luego de que el propio Cabildo de Acatlán de Osorio, integrado en su mayoría por regidores de oposición, solicitara al Congreso del Estado analizar la posibilidad de iniciar un procedimiento relacionado con la revocación de mandato de la alcaldesa.
A la par, se dio a conocer el inicio de una auditoría a la administración municipal para revisar el ejercicio de los recursos públicos y el funcionamiento de distintas áreas del Ayuntamiento.
Bárcenas rechaza acusaciones
En medio de la crisis, Lupita Bárcenas ha rechazado los señalamientos en su contra y ha sostenido que las acusaciones carecen de fundamento. La alcaldesa incluso se separó temporalmente del cargo durante una etapa del conflicto, aunque posteriormente retomó sus funciones.
La edil ha defendido su administración y señalado que mantiene disposición al diálogo con los distintos sectores de la población.
Un conflicto que mantiene en tensión al municipio
A un mes del inicio de las movilizaciones, Acatlán de Osorio continúa inmerso en una disputa política y social que ha colocado a la administración municipal bajo escrutinio público.
Mientras los habitantes inconformes mantienen su protesta y las autoridades buscan una salida mediante el diálogo, el futuro político de Lupita Bárcenas permanece en incertidumbre ante la revisión de su gobierno y las exigencias ciudadanas para que deje el cargo.
