La presidenta Claudia Sheinbaum reafirmó que la política de “cero impunidad” es uno de los pilares de su estrategia de seguridad y justicia, y aseguró que su gobierno no brindará protección a alcaldes o funcionarios públicos que sean investigados por la presunta comisión de algún delito, sin importar el partido político al que pertenezcan.
Durante un pronunciamiento realizado este martes, la mandataria sostuvo que no existe ningún tipo de blindaje para servidores públicos de Morena ni de la oposición, y enfatizó que, cuando las investigaciones arrojen pruebas suficientes y exista una orden judicial, las autoridades actuarán conforme a la ley.
Sheinbaum respondió así a los señalamientos que han surgido en torno a diversos casos recientes de presidentes municipales investigados o detenidos en entidades como Morelos, Coahuila y otros estados, por presuntos delitos relacionados con corrupción, extorsión o posibles vínculos con grupos delictivos.
La presidenta rechazó las versiones que acusan a su administración de utilizar las investigaciones con fines de persecución política, así como las críticas que sostienen que el gobierno protege a determinados actores políticos.
Insistió en que las instituciones encargadas de procurar e impartir justicia deben actuar con base en las pruebas y dentro del marco legal, sin privilegiar intereses partidistas ni otorgar trato preferencial a ningún funcionario.
Con este posicionamiento, el gobierno federal busca reforzar el mensaje de que el combate a la impunidad se aplicará sin distinción política y que cualquier servidor público que enfrente señalamientos por presuntos delitos deberá responder ante las autoridades competentes conforme a derecho.
