El 22 de abril se conmemoró el Día de la Tierra, una jornada de acción ambiental que este 2025 cumplió 55 años desde su primera edición. Bajo el lema «Nuestro poder, nuestro planeta», la campaña de este año llamó a triplicar la generación de energía limpia antes de 2030, como medida urgente para contener la crisis climática.
La organización earthday.org, responsable de coordinar los esfuerzos globales, destacó que la dependencia de combustibles fósiles mantiene altos niveles de contaminación y acelera el calentamiento global. Propuso redirigir los subsidios públicos que benefician a la industria petrolera hacia el desarrollo de energías renovables.
En la actualidad, el Día de la Tierra moviliza a más de mil millones de personas en 190 países. Participan en actividades como reforestación, limpiezas comunitarias, talleres educativos y protestas que demandan políticas ambientales efectivas.
La efeméride se remonta a 1970, cuando el senador estadounidense Gaylord Nelson y el activista Denis Hayes lograron reunir a 20 millones de personas en Estados Unidos para exigir reformas ambientales. Ese impulso dio lugar a la creación de la Agencia de Protección Ambiental y otras leyes clave.
En 2025, las acciones se enfocaron en promover el uso de tecnologías sostenibles, educar sobre la eficiencia energética y fomentar el cambio de hábitos en los hogares, como reemplazar focos incandescentes, desconectar aparatos innecesarios o instalar paneles solares.
En Nueva York, la celebración incluyó actividades gratuitas en Governors Island, como exhibiciones sobre la biodiversidad, talleres de siembra y muestras de innovación climática. En México, distintas organizaciones promovieron auditorías de consumo y jornadas de concientización sobre residuos domésticos.
Mientras tanto, en España, la Asamblea Verde de Villena insistió en el cuidado del agua, el tratamiento responsable de residuos y la preservación de espacios naturales. En Caudete, niños y niñas participaron en la construcción de «hoteles de insectos» y sembraron plantas aromáticas como parte de las actividades educativas.
En otras regiones, el mensaje del Día de la Tierra giró hacia la defensa de los derechos de la naturaleza. Organizaciones ambientalistas subrayaron la necesidad de reconocer a la Tierra como un sistema vivo, con derecho a ser protegido de la explotación intensiva.
La invitación a triplicar la energía limpia en cinco años busca responder al diagnóstico de científicos internacionales, que advierten que el tiempo para actuar se agota. La transición hacia fuentes limpias no solo ayudará a reducir emisiones, sino que podría generar millones de empleos y mejorar la calidad del aire.
El Día de la Tierra 2025 reforzó el compromiso global por un futuro sostenible, recordando que el cuidado del planeta es una tarea compartida que comienza con decisiones cotidianas.
