Un brote de Hantavirus a bordo del crucero de expedición MV Hondius encendió las alertas sanitarias internacionales luego de que se confirmaran al menos tres muertes y varios casos sospechosos entre pasajeros y tripulación.
La embarcación, que partió desde Ushuaia rumbo a Cabo Verde, transportaba entre 147 y 152 personas de distintas nacionalidades. Durante el trayecto comenzaron a detectarse síntomas compatibles con hantavirus, lo que derivó en evacuaciones médicas hacia hospitales de Países Bajos, Alemania, Suiza y Sudáfrica.
El barco permaneció varios días retenido frente a Cabo Verde debido a las restricciones sanitarias impuestas por las autoridades locales. Finalmente, España autorizó su arribo a Tenerife bajo estrictos protocolos de bioseguridad.
Especialistas confirmaron que el brote corresponde a la cepa andina del hantavirus, una de las pocas variantes capaces de transmitirse entre humanos mediante contacto estrecho y prolongado. Aunque organismos internacionales descartaron un riesgo de pandemia, el caso generó preocupación mundial por haberse desarrollado en un espacio cerrado como un crucero.
La Organización Mundial de la Salud mantiene abierta una investigación para determinar el origen exacto del contagio.
