Un incendio forestal registrado entre el miércoles 22 y jueves 23 de abril de 2026 en zonas montañosas del municipio de Ōtsuchi ha provocado la evacuación de más de 2,500 personas, en medio de intensos esfuerzos por controlar las llamas que continúan activas.
De acuerdo con autoridades locales, el fuego se originó en los distritos de Kozuchi y Kirikiri, afectando a un total de 2,588 residentes pertenecientes a 1,229 hogares, quienes recibieron órdenes de evacuación ante el avance del siniestro.
Hasta la mañana del jueves, el incendio había consumido más de 200 hectáreas y destruido al menos siete edificaciones, incluida una vivienda. Las labores de contención han sido complicadas, pese a la intervención de cuerpos de bomberos, helicópteros y personal de las Fuerzas de Autodefensa de Japón, desplegadas para apoyar en la emergencia.
Las autoridades informaron que, hasta el momento, no se reportan víctimas mortales. Sin embargo, una mujer resultó lesionada tras sufrir una caída en uno de los centros de evacuación habilitados para resguardar a la población.
Como medida preventiva, todas las escuelas del municipio permanecen cerradas, mientras que el gobierno local y el de la prefectura de Iwate instalaron un centro de operaciones de emergencia para coordinar las acciones de respuesta y atención.
Las autoridades han exhortado a la población a mantenerse informada a través de canales oficiales y seguir las indicaciones de protección civil, ante el riesgo de que el incendio continúe expandiéndose.
Este nuevo siniestro ocurre en una región que aún enfrenta las secuelas del devastador Terremoto y tsunami de Japón de 2011, además de antecedentes recientes de incendios forestales, lo que incrementa la preocupación por su impacto ambiental y social.
El caso permanece en desarrollo, y se prevé que en las próximas horas se actualice la información sobre el avance en el control del fuego.
