La presidenta Claudia Sheinbaum defendió los cambios propuestos en su iniciativa de reforma electoral, al asegurar que permitir que el Ejecutivo se pronuncie sobre la revocación de mandato no constituye propaganda, sino un ajuste necesario a la ley.
Durante su conferencia matutina, la mandataria calificó como “absurda” la restricción aplicada en ejercicios anteriores, como el de 2022, cuando el entonces presidente no pudo hablar públicamente del proceso por considerarse promoción gubernamental.
“Lo único que se propone es que, si va a haber revocación, la titular del Ejecutivo pueda hablar de ello”, sostuvo Sheinbaum, al aclarar que no se busca utilizar tiempos oficiales en radio o televisión ni promover su imagen personal, sino explicar a la ciudadanía el mecanismo democrático.
La presidenta subrayó que será el Instituto Nacional Electoral el encargado de establecer los límites para evitar abusos, garantizando que no se convierta en propaganda encubierta.
La propuesta forma parte del denominado “Plan B” electoral enviado al Senado, que también contempla ajustes como adelantar la revocación de mandato al tercer o cuarto año del sexenio, así como recortes en el gasto electoral.
Ante críticas de la oposición, que advierten un posible sesgo a favor del Ejecutivo, Sheinbaum insistió en que la reforma busca fortalecer la transparencia y la participación ciudadana, eliminando restricciones que, dijo, limitan el derecho a informar sobre un proceso constitucional.
