El volcán Kīlauea, ubicado en la isla Grande de Hawái, reanudó su actividad eruptiva con una nueva fase en la que fuentes de lava alcanzaron hasta 370 metros de altura, según reportes recientes.
El flujo de lava permanece confinado en la caldera del volcán, dentro del Parque Nacional de los Volcanes de Hawái, por lo que no hay viviendas en peligro inmediato.
Se trata de la 37.ª erupción del Kīlauea desde que comenzó la actual fase eruptiva en diciembre de 2024.
Las autoridades han pedido a la población mantenerse alerta ante una posible evacuación, aunque por ahora no se anticipan riesgos para comunidades locales.
Desde su reactivación, cada episodio eruptivo ha sido breve —aproximadamente un día o menos—, con pausas de varios días entre uno y otro.
