El Gobierno de Estados Unidos presentó el FIFA Pass como respuesta al aumento de solicitantes que ya compraron boletos para el Mundial 2026 y aún carecen de visa, cuando Donald Trump y Gianni Infantino anunciaron en la Casa Blanca un acuerdo que permitirá a esos aficionados acceder a una programación prioritaria de entrevistas consulares, decisión tomada ante la magnitud del torneo que Estados Unidos, México y Canadá albergarán del 11 de junio al 19 de julio del próximo año y que prevé un movimiento internacional de entre 5 y 10 millones de visitantes.
La administración estadounidense explicó que el Departamento de Estado atenderá la demanda mediante 400 funcionarios consulares adicionales y un calendario anticipado que abrirá desde inicios de 2026 para quienes adquirieron entradas a través de los canales oficiales de la FIFA, mientras Marco Rubio aclaró que el boleto no sustituye la visa y que los solicitantes deberán someterse a entrevistas y verificaciones de seguridad, pues los tiempos promedio de espera rondan 60 días y solo podrán reducirse con el sistema prioritario.
La FIFA expuso que el torneo tendrá niveles inéditos de aforo y recordó que la edición contará con 48 selecciones, lo que incrementará la afluencia de seguidores que seguirán a sus equipos en territorio estadounidense, mientras Infantino afirmó que Estados Unidos “da la bienvenida al mundo” y que el FIFA Pass ejemplifica esa apertura, al señalar que la organización estima 6 millones de boletos disponibles en el mercado global y que un porcentaje elevado corresponderá a las sedes situadas en Estados Unidos.
La Casa Blanca detalló que el grupo especial creado por orden ejecutiva, encabezado por Trump, con JD Vance como vicepresidente del órgano y Andrew Giuliani como director ejecutivo, coordinará seguridad, transporte y logística en ciudades sede, al tiempo que ajustará rutas de movilidad para absorber el flujo previsto de aficionados, mientras Infantino reiteró que la seguridad definirá el éxito del torneo y que la colaboración entre FIFA y autoridades federales deberá garantizar un ingreso ordenado y revisiones estrictas para visitantes internacionales.
El Gobierno estadounidense sostuvo que la Copa del Mundo podría aportar 30 millones de dólares en derrama económica y generar 200 mil empleos asociados a las actividades del torneo, proyecciones que forman parte del marco conmemorativo del 250 aniversario de la independencia estadounidense, narrativa que Trump ha colocado como eje de su gestión y que usa al Mundial como símbolo de liderazgo internacional, crecimiento turístico y expansión del mercado deportivo de alcance global.
El anuncio concluyó con la confirmación de más de 1 millón de boletos vendidos y con la referencia al sorteo del 5 de diciembre en Washington, fecha en que la FIFA presentará un nuevo premio de la paz, en medio de especulaciones sobre un eventual reconocimiento a Trump; la puesta en marcha del FIFA Pass busca resolver la incertidumbre migratoria de quienes ya aseguraron su entrada al torneo, mientras el presidente estadounidense mantiene advertencias sobre posibles ajustes de sedes si percibe falta de preparación o condiciones de seguridad en ciudades anfitrionas.
