El parque Paseo Nicolás Bravo está a punto de cambiar de manos. Aunque todavía falta el cierre formal del trámite, todo apunta a que el Gobierno del estado será el nuevo responsable del parque una vez que el Ayuntamiento de Puebla concrete su entrega, lo que implicará que el espacio quede bajo la operación del Organismo Público Descentralizado (OPD) Convenciones y Parques.
Michelle Talavera, directora del organismo, explicó que desde hace semanas se desarrolla el procedimiento administrativo para transferir la gestión del sitio y reconoció que, si el convenio se firma como se prevé, el Paseo Bravo quedará bajo su administración, incluyendo el mantenimiento, agenda de labores y cualquier mejora futura.
“Cuando el parque pase oficialmente al estado, muy probablemente será Convenciones y Parques quien lo reciba. Nosotros asumiríamos la parte operativa y las necesidades del lugar”, señaló la funcionaria.
Con este cambio, la Secretaría de Infraestructura sería la encargada de solicitar al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) los permisos necesarios para cualquier intervención, mientras que el diseño del proyecto, añadió Talavera, será anunciado directamente por el gobernador Alejandro Armenta.
Fue en el mes de agosto cuando el Ayuntamiento de Puebla acordó entregar en comodato el Paseo Bravo al gobierno estatal por un periodo de tres años para facilitar su rehabilitación integral.
El alcalde José Chedraui Budib explicó que el municipio cederá temporalmente el control del parque para que el estado realice la inversión necesaria en su recuperación.
El edil precisó que, pese al acuerdo, el Paseo Bravo continuará siendo propiedad del municipio, mientras que el Ejecutivo estatal asumirá la custodia del espacio únicamente durante el tiempo que dure el comodato.
De acuerdo con el proyecto impulsado por el gobierno estatal, la intervención contempla mejoras en infraestructura, áreas verdes y reforzamiento de la seguridad en el perímetro del parque.
