La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que a partir del 10 de noviembre se entregará el segundo paquete de ayuda, con montos que van de 20 mil a 70 mil pesos por familia, además de enseres y despensas.
El primer apoyo de 20 mil pesos está por completarse; ahora vendrá la fase que ajusta los montos según la magnitud del daño. Más de 103 mil familias fueron censadas en Veracruz, Hidalgo, Puebla, Querétaro y San Luis Potosí, donde las lluvias arrasaron caminos, viviendas y cultivos.
“La reconstrucción incluye viviendas, caminos, drenaje, apoyo a productores y pequeños comercios. En algunos casos, habrá que reubicar comunidades completas”, dijo Sheinbaum.
Las imágenes que dejó el desastre aún pesan: calles anegadas, pueblos aislados, techos derrumbados. En el norte de Veracruz, seis comunidades continúan sin acceso terrestre y se analizan zonas donde el regreso sería un riesgo permanente. La Conavi tomará el relevo en la reconstrucción total de viviendas.
El gobierno federal sostiene que la entrega será directa, sin intermediarios, y que cada etapa será informada en asambleas locales. En Poza Rica y Álamo, el avance de limpieza alcanza 95 por ciento, un signo de recuperación, aunque lento.
Claudia Sheinbaum aseguró que no se interrumpirán las festividades del Día de Muertos, “porque también la esperanza necesita su tiempo y su ritual”. La mandataria volverá la próxima semana para supervisar los avances y entregar el nuevo apoyo.
El mensaje es claro: la reconstrucción no sólo busca reparar casas, sino reconstruir vidas.
