Puebla capital refuerza sus filas de seguridad con la incorporación de 37 nuevos policías formados bajo el principio de servir con cercanía y respeto a la ciudadanía. Durante la ceremonia de graduación de la generación 45 de la Academia de Formación y Profesionalización Policial, el presidente municipal, Pepe Chedraui Budib, refrendó su compromiso de recuperar la paz a través del orden y la prevención del delito, pilares que ha sostenido como ejes de su administración.
Integrada por 28 hombres y 9 mujeres, esta generación representa un paso firme hacia la paridad dentro de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), institución que busca modernizar sus métodos y fortalecer su vínculo con los poblanos. “Hoy no solo portan un uniforme —dijo el alcalde—, asumen la responsabilidad de proteger a nuestras familias, de velar por el bien común y actuar con valor y humanidad cuando más se les necesita”.
En un ambiente solemne y con la presencia de familiares, regidores y autoridades de los tres órdenes de gobierno, la explanada de la Academia se convirtió en escenario de reconocimiento y esperanza. Chedraui Budib enfatizó que el Gobierno de la Ciudad respalda a su policía en todos los niveles, con capacitación constante y acompañamiento operativo, porque “en Puebla capital seguimos poniendo orden, fortaleciendo la corporación policial y construyendo una estrategia moderna y cercana a la gente que priorice la prevención”.
El titular de la SSC, coronel Félix Pallares Miranda, dirigió un mensaje en el mismo sentido: “No olviden por qué eligieron ser policías. Cada patrullaje, cada acción preventiva es una oportunidad para marcar una diferencia”. Resaltó el sentido del deber, la lealtad y la responsabilidad como fundamentos del servicio público, subrayando que portar el uniforme implica una vocación más allá del empleo: un compromiso con el bienestar colectivo.
Durante el acto, se entregaron constancias a los 37 cadetes, quienes concluyeron mil 80 horas de formación básica obligatoria. Su preparación incluyó prácticas de defensa personal, ejercicios de control emocional y un salto de decisión desde una plataforma de cinco metros de altura, como símbolo de valor y autocontrol. La academia poblana, bajo la dirección de Guillermo Antonio Almazán Smith, mantiene un modelo de enseñanza que combina disciplina, trabajo físico y reflexión ética sobre el papel del policía en la sociedad.
La generación 45 llega en un momento clave: Puebla enfrenta desafíos en materia de seguridad vecinal, robo a comercio y violencia de género, por lo que la nueva camada de elementos se integrará a tareas de vigilancia preventiva en zonas prioritarias. Para Chedraui, el fortalecimiento institucional y el contacto humano son las vías para recuperar la confianza ciudadana.
A la ceremonia acudieron también el teniente coronel de la Guardia Nacional, Manuel Micet Blanco; el teniente de fragata Infante de Marina Paracaidista, Juan Ramón Falcón Flores, en representación de la Secretaría de Seguridad estatal; y Franco Rodríguez Álvarez, secretario General de Gobierno municipal. La regidora Georgina Ruiz Toledo, presidenta de la Comisión de Seguridad y Justicia, destacó la importancia de mantener un enfoque de género y proximidad social en la formación policial.
El acto concluyó con un aplauso colectivo. Los cadetes, visiblemente emocionados, juraron servir a Puebla con integridad. En sus rostros se reflejaba la mezcla de orgullo y responsabilidad que implica portar un uniforme que simboliza el orden, la disciplina y la promesa de proteger la vida. Con su egreso, la administración municipal avanza en su objetivo de recuperar la paz, fortalecer la confianza y construir una ciudad donde el respeto y la seguridad sean una constante.
