En una sesión marcada por recriminaciones cruzadas, el Pleno de la Cámara de Diputados aprobó en lo general la reforma a la Ley de Amparo, reglamentaria de los artículos 103 y 107 constitucionales, con 345 votos a favor, 131 en contra y tres abstenciones.
La propuesta, impulsada por Morena y sus aliados del PVEM y PT, introduce el concepto de interés legítimo individual o colectivo, sin que la afectación deba ser actual ni el beneficio directo, lo que, según sus promotores, amplía el acceso a la justicia.
Sin embargo, para la oposición —integrada por PAN, PRI y Movimiento Ciudadano— la reforma limita la protección de derechos individuales y colectivos y “abre la puerta al control político del Poder Judicial”. Durante la sesión, cuatro mociones suspensivas fueron desechadas por el bloque oficialista a mano alzada.
Interés legítimo y nuevas restricciones
El dictamen aprobado también establece que los contribuyentes solo podrán promover amparo hasta el momento de la convocatoria de remate en procedimientos fiscales, una disposición que, según el diputado Rubén Moreira (PRI), “contraviene el artículo primero constitucional y vulnera el principio de progresividad”.
Del lado oficialista, el presidente de la Comisión de Justicia, Julio César Moreno (Morena), defendió la iniciativa argumentando que el amparo “había sido utilizado para frenar políticas públicas, evadir responsabilidades fiscales o proteger intereses privados contrarios al bien común”.
Afirmó que la reforma busca modernizar el juicio de amparo, hacerlo más eficiente mediante herramientas digitales y reafirmar su carácter garantista.
Choque de narrativas
El debate escaló con la intervención del panista Germán Martínez Cázares, quien acusó al bloque mayoritario de “hipocresía” al afirmar que la ley combate privilegios:
“El amparo más caro de la historia lo llevó el despacho Arámburu-Saldívar. No vengan a decir que combaten a los poderosos”, lanzó desde tribuna.
La oposición denunció que la iniciativa “responde a la amargura del poder y al deseo de controlar al Poder Judicial”. En respuesta, Reginaldo Sandoval (PT) sostuvo que la modificación busca “fortalecer el acceso a la justicia colectiva” y evitar amparos exprés que suspenden decisiones estatales esenciales.
Ajustes de última hora
El coordinador de Morena, Ricardo Monreal, adelantó que su bancada propondrá tres modificaciones al dictamen durante la discusión en lo particular, principalmente para eliminar la retroactividad del transitorio aprobado por el Senado.
“Se tocarán los artículos 128, 129 y el primero transitorio, párrafo segundo”, detalló.
La discusión de 307 reservas continuó en la madrugada, con un Congreso dividido entre quienes celebran la “democratización de la justicia” y quienes ven en la reforma un paso hacia la concentración del poder.
