“El cerro se venía abajo y los vecinos llegaron espantados; gracias a Dios pudimos ayudar”, contó asombrada Bernarda Hernández, mientras observaba los restos de lo que alguna vez fue una casa en la comunidad de Patoltecoya, Huauchinango. Su vivienda, aunque firme, se convirtió en refugio improvisado para quienes lo perdieron todo.
La tormenta que sorprendió este jueves y viernes a cientos de personas de la Sierra Norte de Puebla y que dejó hasta el momento a nueve fallecidos, detonó otras historias más de la catástrofe que sorprendió a las familias durante la madrugada.
“Toda el agua se metió dentro de nuestra casa. Nos quedamos sin muebles, sin camas, sin nada”, relató Alma Yasmín Cruz Francisco, otra vecina del lugar, quien agradeció que el deslave que provocaron las lluvias no dejara pérdidas en su familia.
Las dos mujeres coinciden en algo: el miedo y los segundos que fueron vitales para salvar sus vidas. Ambas fueron de las primeras en acercarse al gobernador Alejandro Armenta y su equipo de trabajo cuando llegaron a la zona afectada acompañados por elementos de Protección Civil, el Ejército y la Guardia Nacional.
Durante su recorrido por Huauchinango, el mandatario caminó entre el lodo y las calles anegadas, acompañado por el secretario de Gobernación, Samuel Aguilar Pala. Allí, prometió a las familias que el gobierno del estado no los dejará solos en este momento tan delicado.
En entrevista con 11 Noticias, Armenta lamentó la pérdida de nueve personas en la región a causa del temporal y aseguró que la presidenta Claudia Sheinbaum “ha estado pendiente todo el día” de la emergencia.
“Nos envió dos aeronaves para rescatar a 15 personas que permanecían atrapadas en los techos de sus viviendas, en la zona de La Ceiba”, declaró.
El gobernador afirmó que su administración permanecerá en la Sierra Norte hasta garantizar la atención de todas las familias damnificadas con apoyos de reconstrucción total a los hogares afectados con el respaldo del gobierno federal.
La supervisión del gobernador incluyó también una visita a la colonia El Aguacatal, donde una explosión provocada por un calentador de gas dañó varias viviendas tras el desbordamiento de un afluente.
Rafaela Galindo, una de las afectadas, narró al mandatario que el agua se llevó su tanque de gas y explotó. Aunque perdió todo, agradeció seguir con vida, mientras que el gobernador Armenta se comprometió a reconstruir su casa y reponer sus pertenencias básicas.
De acuerdo con el último reporte estatal, 38 municipios registran afectaciones, con 66 localidades impactadas, 29 tramos carreteros dañados y dos puentes colapsados, ubicados en los municipios de Venustiano Carranza y Tlacuilotepec.
En Huauchinango, las zonas más golpeadas son El Paraíso, La Palapa, Cuaxicala, el centro y el camino a Puga, donde se reportaron desbordamientos, deslaves e incluso un derrame de petróleo tras el colapso parcial de un dique.
En Xicotepec, la emergencia se concentra en La Ceiba, San Agustín, Villa Ávila Camacho y San Pedro Ixtlán, con deslaves, explosión de una tubería de Pemex y derrames de hidrocarburo en el río San Marcos.
Autoridades estatales y federales desplegaron maquinaria, atención médica y barreras de contención para mitigar riesgos. A la par, el Sistema Estatal DIF distribuye cobijas, colchonetas y despensas, mientras los módulos de maquinaria rehabilitan caminos y abren paso hacia las comunidades aisladas.
El reporte es trágico: 80 mil personas resultaron afectadas, con 5 fallecidos, 3 desaparecidos y 8 atrapados tras un derrumbe en Huauchinango. También se reportan tramos carreteros y varios municipios con daños.
Ante la situación, Coparmex se sumó al apoyo, al habilitar un centro de acopio en sus oficinas localizadas en la avenida 11 Poniente 1313 en el Barrio de Santiago, donde se recibirán de lunes a viernes desde agua embotellada, cobijas, hasta otros productos como leche en polvo, productos de aseo personal, entre otros.
