El debate sobre el fuero constitucional llegó a su fin, luego de que el gobernador Alejandro Armenta Mier aseguró que no habrá marcha atrás en la decisión de mantener eliminado este privilegio, pese a que en el pasado llegó a simpatizar con la idea de devolverlo a los legisladores locales.
El mandatario estatal dejó claro que respaldará la iniciativa anunciada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien busca que ningún servidor público cuente con fuero, ya sea gobernador, senador, diputado o magistrado.
Además, recalcó que en Puebla el titular del Ejecutivo carece de esa protección desde que fue eliminada en 2020 bajo el gobierno de Miguel Barbosa Huerta.
“Nosotros apoyamos la posición nacional, yo en lo personal por haber sido legislador apoyaba la iniciativa de regresar el fuero a los diputados del Congreso. Vivimos tiempos distintos y nosotros apoyaremos la iniciativa de mantener sin fuero, en el caso del gobierno del estado no tiene fuero el gobernador”, dijo.
Reconoció que el fuero, en sus orígenes, tuvo una función legítima vinculada al trabajo parlamentario. Sin embargo, señaló que con el paso de los años terminó por convertirse en una barrera de impunidad para políticos que utilizaron sus cargos de manera indebida.
La postura presidencial también tuvo repercusiones inmediatas en el Congreso del estado. Aunque algunos diputados habían mostrado interés en reabrir la discusión para restaurar el fuero, la presidenta de la Junta de Gobierno y Coordinación Política, Laura Artemisa García Chávez, adelantó que el análisis se detendrá hasta conocer con claridad los lineamientos que emanen de la esfera federal.
