El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitió un ultimátum público a Hamás para que acepte un acuerdo de paz antes de las 18:00 horas del domingo, tiempo de Washington. En caso contrario, advirtió, “se desatará un infierno” contra la organización. El mensaje, difundido en su red social Social Truth, colocó a la región en un nuevo punto de tensión diplomática y militar.
Trump aseguró que la propuesta de paz ya cuenta con respaldo de varios países árabes y enfatizó que Israel aceptó los términos. El mandatario señaló que la alternativa para Hamás es aceptar el plan o enfrentar consecuencias “nunca antes vistas”. Según su versión, miles de combatientes ya habrían sido eliminados en la ofensiva en Gaza, y advirtió que quienes se nieguen a rendirse “serán perseguidos y asesinados”.
El presidente de Estados Unidos pidió también a la población civil palestina evacuar las zonas calificadas como de “potencial peligro”. Ofreció que, si se acatan las condiciones, habrá asistencia humanitaria inmediata y un proceso de reconstrucción de la franja. Sin embargo, la Casa Blanca no ha explicado cómo se aplicaría en los hechos un plan que implicaría la destitución de Hamás y la intervención de un organismo trilateral dirigido por Washington, con participación de Israel y Qatar.
El ultimátum ocurre luego de que Trump presentara el 29 de septiembre un plan de 20 puntos para un alto al fuego en Gaza. Entre las medidas, se plantea que la población palestina renuncie a su sistema de seguridad y autoridades, que los rehenes sean liberados y que Israel se comprometa a no atacar a Qatar. Como intercambio, habría liberación de cientos de prisioneros palestinos en cárceles israelíes.
Diplomáticos consultados reconocen que la presión del plazo impuesto por la Casa Blanca coloca a mediadores árabes en una posición crítica. La respuesta de Hamás y la postura de organismos internacionales definirán si el escenario se inclina hacia la escalada bélica o hacia la apertura de un proceso negociado.
