Organizaciones de comerciantes del Centro Histórico de Puebla anunciaron la conformación de un frente amplio en defensa de su derecho a trabajar en paz y para exigir que la 28 de Octubre deje de invadir espacios con violencia.
Los dirigentes señalaron que entre los grupos establecidos en el Centro Histórico no existen disputas ni enfrentamientos por las zonas de trabajo.
En contraste, acusaron a la Unión Popular de Vendedores Ambulantes (UPVA) 28 de Octubre de ser la única agrupación que ha incurrido en actos violentos e intentos de invasión de espacios, utilizando incluso golpes, armas blancas y de fuego.
Los líderes recordaron episodios ocurridos en puntos como el estacionamiento del Estadio Cuauhtémoc, el Hospital de Traumatología y Ortopedia, el Paseo Bravo y la CAPU, donde aseguraron que la 28 de Octubre ha buscado imponerse “a base de madrazos, pistolas y machetes”.
“Nosotros no queremos violencia, no vamos armados ni exponemos a nuestras familias. Lo que pedimos es paz y respeto a nuestro derecho a trabajar”, subrayaron.
Por ello, exigieron la intervención inmediata del Ayuntamiento y del Gobierno del Estado ante las amenazas de la organización 28 de Octubre, que busca ingresar al primer cuadro de la ciudad para apropiarse de los espacios de comercio ambulante.
Durante el encuentro, los comerciantes presentaron el Convenio Amplio de Respeto, Apoyo Mutuo, Convivencia Pacífica y Solidaridad Comunitaria, un documento que establece principios de respeto absoluto, confianza y resolución pacífica de conflictos.
Se trata de un pacto comunitario de carácter moral y social —sin fines mercantiles ni partidistas— cuyo propósito es garantizar que comerciantes y compradores convivan en un entorno de dignidad, equidad y solidaridad.
La presentación estuvo encabezada por Francisco Machorro, de Antorcha Campesina; Juan Carlos Ramírez, de la Unión de Vendedores Ambulantes del Centro Histórico; Armando Ramírez, de la organización de vendedores de la 5 de Mayo; Alejandra Leiva, de los antojitos regionales; Federico López, de Fuerza 2000; Josefina Espinoza, de comerciantes libres del Centro Histórico; Omar Mendoza, del comercio antorchista en la zona centro; Irene Tejeda, de los pescaderos, y Abram García, de la organización independiente de la 16 Poniente.
Al cierre, Francisco Machorro recordó que los comerciantes han resistido persecuciones y hostigamiento a lo largo de los años, pero siempre por la vía pacífica.
“Queremos paz, respeto a nuestras zonas y que las autoridades cumplan con su obligación de garantizar seguridad”, concluyó.
Deber de Ayuntamientos regular
Al respecto, el gobernador Alejandro Armenta señaló que la regulación del ambulantaje corresponde a los Ayuntamientos, aunque el gobierno estatal respalda con acciones de vigilancia y acompañamiento para frenar actividades ilícitas.
El mandatario se dijo dispuesto a establecer diálogo con las organizaciones de vendedores, luego de que agrupaciones de comerciantes informales, entre ellas Fuerza 2000 y Antorcha Campesina, denunciaron a la agrupación por presuntamente invadir con violencia sus espacios de venta en el Centro Histórico de Puebla.
“Esta tarea la regulan los Ayuntamientos, a ellos les corresponde y nosotros estaremos ayudando a conciliar y mantener el orden, a evitar que existan actividades delictivas, a que los productos sean de manera legal, a que bajo el amparo de la actividad comercial se combata el flujo de estupefacientes, todas estas actividades se conocen”, señaló.
Expuso que la Secretaría de Gobernación a cargo de Samuel Aguilar Pala, está coordinada con la Guardia Nacional, Marina y la Sedena para evitar que organizaciones comerciales comentan delitos.
