El debate sobre la participación ciudadana comienza a tomar forma en el estado. El Congreso local anunció la apertura de tres foros públicos en los que organizaciones sociales, colectivos y académicos podrán presentar propuestas para reformar la Ley de Participación Ciudadana, considerada por especialistas como un pendiente urgente de modernización.
El primer paso se dio con la reunión formal entre legisladores y el colectivo Puebla Participa, que presentó un proyecto ciudadano de iniciativa de ley. A la mesa se sumaron representantes del Laboratorio de Observación y Estrategia Ciudadana, el Comité de Participación Ciudadana del Sistema Estatal Anticorrupción, la Red Nacional por la Paz Puebla, el Instituto de Investigaciones en Medio Ambiente Xabier Gorostiaga, Manu Vive y el Observatorio de Participación Social y Calidad Democrática de la Ibero Puebla.
Las organizaciones recordaron que Puebla está entre las entidades más rezagadas del país en materia de democracia participativa, junto con Campeche, Estado de México y San Luis Potosí, pues carece de un marco legal que garantice mecanismos efectivos para que los ciudadanos incidan en las decisiones públicas.
La propuesta ciudadana plantea la incorporación de 16 mecanismos formales de participación, entre ellos: audiencias públicas, cabildo abierto, presupuesto participativo y parlamento abierto, además de medidas para garantizar la inclusión de niñas, niños y adolescentes en los procesos de decisión.
Reforma en noviembre
La diputada local del PVEM, Kathya Sánchez, confió en que la reforma pueda aprobarse en noviembre, una vez que se realicen las mesas de consulta y se logre un consenso amplio.
Por su parte, la diputada de Morena, Xel Arianna Hernández, explicó que la propuesta contempla 70 artículos que serán analizados en las próximas semanas:
“La idea es que en las mesas de trabajo se haga un esquema similar al de la Ley Ciberasedio: abrir las brechas, hacer un primer saque de las propuestas, socializarlas, generar intercambio de diálogo y posteriormente presentar una propuesta formal”, detalló.
De concretarse, Puebla dejaría atrás años de rezago y daría un paso decisivo hacia un modelo democrático más abierto, transparente e incluyente.
