Aeroméxico lamentó la decisión del Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT) de retirar la inmunidad antimonopolio a su alianza estratégica con Delta Airlines, a partir del 1 de enero de 2026, al considerar que pasa por alto los beneficios que esta colaboración ha brindado a la conectividad, el turismo y los consumidores en México.
La aerolínea mexicana aseguró que esta medida no afectará a sus clientes, ya que los acuerdos de código compartido y la reciprocidad de los programas de viajero frecuente se mantendrán vigentes, lo que permitirá a los pasajeros seguir acumulando y canjeando puntos, así como disfrutar de la red de rutas de ambas compañías. Aeroméxico y Delta informaron que evalúan la orden emitida por el DOT para definir los próximos pasos de su alianza, mientras continúan ofreciendo su servicio habitual.
La decisión del DOT pone fin a un esquema de cooperación que, desde 2016, permitía a ambas aerolíneas coordinar horarios, tarifas y rutas en los vuelos entre México y Estados Unidos. Autoridades estadounidenses argumentaron que ciertas políticas del gobierno mexicano, como la asignación de slots en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y la reubicación obligada de aerolíneas de carga al Aeropuerto Felipe Ángeles, afectaron la competencia en el mercado aéreo.
El DOT sostuvo que, dadas estas condiciones, la inmunidad antimonopolio ya no es de interés público y busca garantizar un entorno competitivo más equitativo. No obstante, expertos del sector señalan que la medida podría generar ajustes operativos y de precios en las rutas binacionales, aunque los usuarios no verán cambios inmediatos en los vuelos ya programados ni en sus beneficios de viajero frecuente.
Delta expresó también su desacuerdo con la decisión, advirtiendo que podría impactar a las comunidades, el empleo y los consumidores de ambos países, mientras ambas aerolíneas preparan estrategias para mantener la conectividad y el servicio que las caracteriza.
