Grupos defensores de derechos humanos, organismos internacionales y gobiernos de diversos países condenaron enérgicamente este lunes el ataque israelí contra el Hospital Nasser, en la Franja de Gaza, que dejó al menos 20 muertos, entre ellos cinco periodistas.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, lamentó “profundamente” el bombardeo, al que describió como un “accidente trágico”, según un comunicado difundido en inglés por su oficina. Entre las víctimas se encontraban colaboradores de Al Jazeera, Reuters y AP.
La ONU: periodistas y hospitales no son objetivos
Ravina Shamdasani, portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, reiteró que ni los hospitales ni los periodistas deben ser considerados objetivos militares.
“El asesinato de periodistas en Gaza debería conmocionar al mundo, no para quedarse estupefactos en silencio, sino para actuar, exigiendo responsabilidades y justicia”, declaró.
Por su parte, Philippe Lazzarini, director de la UNRWA, calificó de “escandalosa” la inacción de la comunidad internacional ante la guerra en Gaza y aseguró que el ataque busca “callar las últimas voces que denuncian la muerte silenciosa de los niños víctimas de la hambruna”.
Reacciones internacionales
Reino Unido: El canciller David Lammy dijo estar “horrorizado” y subrayó que civiles, trabajadores sanitarios y periodistas deben ser protegidos.
Francia: El presidente Emmanuel Macron calificó el ataque como “intolerable” y pidió a Israel respetar el derecho internacional.
Alemania: El Ministerio de Exteriores expresó estar “conmocionado” y exigió una investigación, además de acceso a medios independientes en Gaza.
Catar: La cancillería condenó los hechos como una violación flagrante del derecho internacional y un “nuevo episodio de crímenes aberrantes” contra el pueblo palestino.
Irán: El portavoz Esmail Baghai denunció un “crimen atroz” y acusó a Estados Unidos de ser cómplice de los ataques.
Medios y organizaciones en duelo
Las agencias Reuters y AP lamentaron la muerte de sus colaboradores. Reuters confirmó el deceso de Husam al Masri y las lesiones de Hatem Jaled; mientras que AP informó sobre la muerte de la periodista visual Mariam Dagga, de 33 años.
Reporteros Sin Fronteras (RSF) pidió una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para “poner fin a esta masacre”, mientras que la Asociación de la Prensa Extranjera en Jerusalén exigió al ejército y al gobierno israelí una explicación inmediata.
Asimismo, Médicos Sin Fronteras (MSF) calificó el ataque contra el complejo médico Nasser como “horrendo” y denunció que Israel continúa arrasando centros de salud, silenciando a periodistas y sepultando a trabajadores sanitarios bajo los escombros.
