La Ciudad de México se convirtió este lunes en la primera entidad del país en otorgar una pensión universal a personas mayores desde los 57 años. Con la entrega de más de 7 700 tarjetas en la explanada del Monumento a la Revolución, la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, puso en marcha el Ingreso Ciudadano Universal, un programa que busca brindar apoyo económico a personas de entre 57 y 59 años, antes de que entren en la categoría de adultos mayores reconocida oficialmente.
Durante su discurso, Brugada afirmó que la capital cuenta con la política social más robusta del país. “Desde el primer aliento hasta el último suspiro, esta ciudad protege a su gente”, sostuvo ante secretarios de su gabinete, representantes de la sociedad civil y beneficiarios. Subrayó que la medida no solo atiende a un grupo históricamente marginado, sino que lo reconoce como sujeto pleno de derechos. “Aquí, donde nació la esperanza, también florece el derecho al mínimo vital”, dijo.
Este programa no impone más requisitos que haber cumplido 57 años y residir en la capital. Está sustentado en la Constitución Política de la Ciudad de México, promulgada en 2017, y forma parte de una red integral de bienestar que incluye desde programas para recién nacidos hasta cuidados paliativos, pasando por becas, apoyos alimentarios, atención médica y pensiones. La secretaria de Igualdad y Bienestar Social, Araceli Damián, definió la medida como “un sueño hecho realidad desde un gobierno de izquierda que apuesta por la universalidad de los derechos”.
En la misma línea, la secretaria técnica del Consejo Nacional de Población, Gabriela Rodríguez Ramírez, recordó que el derecho al mínimo vital fue impulsado por la propia Brugada cuando integró la Asamblea Constituyente. “Ella no anda con rollos: aplica lo que se aprueba y lo lleva al territorio”, afirmó.
La jefa de Gobierno puntualizó que la meta para este año es alcanzar los 77 000 beneficiarios y que para 2026 el apoyo será completamente universal. Aquellas personas que no accedan este año, podrán hacerlo sin restricciones el próximo. “Nadie se va a quedar sin apoyo”, remarcó.
Este avance se suma a otros hitos de la política social en la capital, como la pensión para personas adultas mayores instaurada hace más de dos décadas, hoy replicada a nivel nacional. Brugada recalcó que el nuevo programa se distingue por atender a un rango de edad olvidado por décadas, y llamó a ver esta medida como parte de un modelo de ciudad incluyente, justa y con derechos garantizados.
