José Adolfo Macías Villamar, conocido como “Fito” y señalado como uno de los narcotraficantes más peligrosos de Ecuador, fue presentado este lunes ante una corte federal de Brooklyn, Nueva York, donde se declaró no culpable de siete cargos vinculados al tráfico de drogas, tráfico de armas y crimen organizado transnacional. Su comparecencia ocurrió pocas horas después de haber sido extraditado desde Ecuador, en un proceso acelerado con base en un nuevo marco legal impulsado por el presidente Daniel Noboa.
Alias “Fito” es el líder de Los Choneros, una organización criminal ecuatoriana que en los últimos años estableció una estrecha alianza con el Cártel de Sinaloa para operar rutas estratégicas de tráfico de cocaína desde Colombia, a través de Ecuador y México, hacia Estados Unidos. Las autoridades estadounidenses lo identifican como el equivalente ecuatoriano de Joaquín “El Chapo” Guzmán, tanto por su nivel de influencia como por su historial de fugas y violencia estructural.
La jueza Vera Scandon aceptó la solicitud conjunta de la defensa legal y la fiscalía para aplazar el juicio, dada la complejidad del caso y el volumen de pruebas que deben ser revisadas. La acusación formal presentada por la Fiscalía del Distrito Este de Nueva York especifica que Macías lideró una organización responsable del tráfico de toneladas de cocaína y del ingreso ilegal de armas desde Estados Unidos hacia Sudamérica.
Recaptura tras 17 meses de fuga
Macías Villamar fue recapturado el 25 de junio en un operativo especial de las fuerzas ecuatorianas, tras haberse mantenido prófugo desde enero de 2024, cuando escapó de la prisión de alta seguridad de Guayaquil con apoyo interno. Lo encontraron en un búnker subterráneo en la ciudad de Manta, su zona de origen, después de una persecución que lo convirtió en el fugitivo más buscado del país.
No era la primera vez que lograba evadir la justicia: en 2013 había huido junto con 17 cómplices del penal conocido como La Roca. Pese a las recapturas, consolidó su liderazgo al frente de Los Choneros, expandiendo su poder en los centros penitenciarios y fortaleciendo su relación con cárteles mexicanos. Su extradición a Estados Unidos fue impulsada por el gobierno de Noboa como parte de su estrategia contra el crimen organizado, y ejecutada en menos de un mes desde su reaprehensión.
En palabras del secretario de Estado Marco Rubio, “la administración Trump mantiene su compromiso de acabar con el flagelo del narcotráfico” y agradeció a Ecuador por facilitar la extradición. El propio presidente Noboa celebró la operación y recordó la reciente incautación de 14 toneladas de droga, equivalentes a 560 millones de dólares, en el marco de esta ofensiva.
Una red de violencia y poder
Los fiscales estadounidenses afirman que bajo el mando de Macías, Los Choneros se convirtieron en una red criminal transnacional que empleaba violencia extrema como método sistemático. El caso más emblemático fue el asalto armado a un canal de televisión en enero de 2024, cuando miembros de la organización interrumpieron una transmisión en vivo y mantuvieron como rehenes al personal de la estación con armas de fuego y explosivos.
Otro episodio que refuerza la acusación es el asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio, ocurrido durante un mitin de campaña en agosto de 2023. Aunque la autoría directa sigue bajo investigación, fiscales ecuatorianos y estadounidenses consideran que “Fito” estuvo detrás de la conspiración para eliminar al político, quien había denunciado públicamente la colusión entre cárteles y autoridades.
Además de sus operaciones en el narcotráfico, el expediente judicial también acusa a Macías de exportar ilegalmente armas y componentes desde Estados Unidos para equipar a su organización. El liderazgo sostenido de “Fito” en Los Choneros, incluso desde prisión, lo convierte en uno de los criminales más influyentes de América Latina en la última década. Ahora, su destino está en manos del sistema judicial estadounidense.
