El presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) de la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, afirmó que los aranceles impuestos por el gobierno de Estados Unidos responden tanto a razones económicas como a objetivos políticos. En un artículo titulado “Aranceles, arma económica y política”, publicado en redes sociales y en un diario nacional, el legislador de Morena sostuvo que el gobierno de Donald Trump aplica medidas punitivas con un enfoque que mezcla comercio, seguridad y migración.
Desde enero pasado, apuntó Monreal, la administración republicana ha impuesto una serie de tasas arancelarias contra al menos treinta países con los que mantiene relaciones comerciales. México se encuentra entre las naciones más afectadas, con una tasa promedio de 26.33 por ciento para productos fuera del amparo del T-MEC, ligeramente por encima de la media internacional.
En su análisis, el diputado destacó que los republicanos, a diferencia de los demócratas, no separan los temas de comercio, seguridad y política migratoria, sino que los articulan como parte de una sola estrategia de presión. “Los gobiernos demócratas negocian por cuerdas separadas lo comercial y la seguridad, pero los republicanos colocan todo en una sola caja”, advirtió.
Monreal recordó que este tipo de condicionamientos no son nuevos. Cuando México exploró un acuerdo comercial con la Unión Europea durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, se impuso la “cláusula democrática”, que obligó al país a avanzar en reformas electorales y de derechos humanos. Según el legislador, instituciones clave como el INE y la CNDH surgieron también por estas presiones internacionales.
En ese contexto, no descartó que la política antidrogas mexicana, especialmente en torno al combate al tráfico de fentanilo, se convierta en una nueva moneda de cambio. Señaló que el gobierno estadounidense podría condicionar la reducción de aranceles a que México fortalezca sus acciones contra los cárteles.
Además, el coordinador morenista denunció que sectores de la oposición mexicana han trasladado sus pugnas a Washington. “La derecha mexicana ha llevado su caja de resonancia a la capital estadounidense, en un intento por incidir desde el exterior en decisiones que no logra influir desde el interior”, escribió.
A juicio del legislador, el nuevo entorno político en Washington es más homogéneo y hostil hacia México, a diferencia del primer mandato de Trump, cuando predominaba una relación de entendimiento con el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador. “Hoy México es colocado como adversario, al nivel de Rusia, China e Irán”, lamentó.
Finalmente, Monreal planteó que la reducción de aranceles podría depender de cuatro factores: la anticipación de un nuevo acuerdo comercial; el control del flujo migratorio en ambas fronteras; un endurecimiento contra el narcotráfico, y la contención de lo que calificó como una estrategia injerencista de la derecha.
