La presidente Claudia Sheinbaum Pardo fijó una postura firme ante la posibilidad de que Ovidio Guzmán López, hijo del narcotraficante Joaquín Guzmán Loera, emita declaraciones que impliquen a personas en México.
Sheinbaum sostuvo que cualquier imputación generada en los tribunales estadounidenses debe ir acompañada de pruebas formales entregadas a la Fiscalía General de la República (FGR) para que se puedan iniciar procesos legales en territorio nacional.
“Si en este juicio sale una imputación a alguna persona en México, pues tiene que venir pruebas del gobierno de los Estados Unidos a la Fiscalía para que haga su trabajo”, expresó la mandataria desde Palacio Nacional.
La declaración surge luego de que se difundiera un documento firmado por Guzmán López, en el que manifiesta su intención de declararse culpable ante una corte del Distrito Norte de Illinois. Esta acción busca cerrar el proceso legal que también mantenía abierto en Nueva York.
El documento, denominado Consentimiento a la transferencia del caso para la declaración de culpabilidad y la sentencia, fue difundido por el periodista Keegan Hamilton y fechado el 30 de junio. En él, Guzmán López acepta que existe una acusación pendiente en su contra y autoriza que su situación judicial se concentre en Chicago.
A sus 34 años, Ovidio enfrenta cargos por conspiración para traficar drogas, uso de armas de fuego y operaciones financieras derivadas de actividades ilícitas, en su rol dentro del Cártel de Sinaloa.
La presidenta Sheinbaum recordó que su captura y extradición en enero de 2023 fueron producto de un operativo de alto riesgo en Sinaloa, que provocó la muerte de elementos del Ejército Mexicano.
En ese contexto, exigió que el gobierno estadounidense mantenga una coordinación plena con las autoridades mexicanas, en especial con la FGR, que ya tiene una orden de aprehensión vigente contra el hijo del “Chapo”.
Más aún, Sheinbaum lanzó un cuestionamiento directo a la lógica del gobierno estadounidense: “Estados Unidos primero dice que no negocia con terroristas, pero si hay un acuerdo con un líder criminal, entonces ¿dónde está su postura?”.
Aclaró que, hasta el momento, no existe una confirmación oficial sobre la existencia de un acuerdo judicial entre Guzmán López y el Departamento de Justicia, aunque diversas fuentes han señalado que se busca una declaración de culpabilidad como parte de una negociación.
La mandataria subrayó que su administración está abierta a la cooperación judicial y de seguridad, pero no tolerará una relación basada en imposiciones o asimetrías. “Nosotros cooperamos, nos coordinamos, pero no estamos de acuerdo con la subordinación. Aquí nadie del gobierno va a defender a quien es responsable de un delito más que sus propios abogados”, indicó.
Sheinbaum insistió en la necesidad de mantener una política de seguridad basada en la confianza mutua, el respeto a la soberanía y el trabajo conjunto entre ambas naciones.
“Uno de los principios que establecen nuestras fuerzas armadas y que retomamos con Estados Unidos es confianza mutua. No subordinación, respeto a la soberanía, coordinación y confianza mutua, porque es la única manera de colaborar”, señaló.
