El secretario de Seguridad Pública del estado, Francisco Sánchez, informó que en ambos casos las víctimas están relacionadas con actividades de narcomenudeo, por lo que se mantiene abierta una línea de investigación por posible ajuste de cuentas.
En el caso de Tecali de Herrera, donde hasta ahora no se habían registrado incidentes violentos en lo que va del año, se localizaron dos cuerpos sin vida, cuyos perfiles ya fueron identificados por las autoridades. Según el titular de la Policía estatal, ambos tenían antecedentes vinculados al narcomenudeo.
De forma paralela, en la colonia San José Los Cerritos, al norte de la capital poblana, también fueron hallados otros dos jóvenes asesinados, quienes igualmente estarían relacionados con redes de distribución de drogas a pequeña escala.
En este segundo hecho, los cuerpos presentaban impactos de arma de fuego y uno de ellos fue encontrado junto a una cartulina con un mensaje de advertencia, lo que reforzaría la hipótesis de un ajuste entre grupos delictivos.
Las ejecuciones
En Tecali de Herrera, los cuerpos de dos hombres con impactos de arma de fuego fueron encontrados en un paraje. Las víctimas fueron identificadas como Mario N. El Pochi, y su trabajador, cuyos familiares confirmaron que ambos eran originarios del municipio de Acajete, específicamente de la comunidad de Santa Magdalena Tetela.
De acuerdo con las investigaciones preliminares, ambos hombres fueron levantados por un grupo armado el pasado 28 de junio y sus cuerpos, localizados dos días después, presentaban signos de tortura.
Ese mismo lunes, a más de 30 kilómetros, en la colonia San José Los Cerritos, fueron hallados dos cadáveres con huellas de violencia severa, arrojados en una barranca cercana a la calle Margaritas, en el cruce con 10 de Mayo.
Uno de los cuerpos fue identificado como Juan Carlos Medel Bonilla, de 23 años, reportado como desaparecido desde el 23 de junio. Su cuerpo fue reconocido por familiares gracias a tatuajes visibles y la ropa con la que fue visto por última vez.
Los cuerpos fueron localizados entre lodo y maleza, y junto a ellos se encontró un narcomensaje con amenazas, cuyo contenido no ha sido difundido oficialmente.
