Desde las 9 de la mañana, más de 300 personas bloquearon la vialidad con dirección al Centro Integral de Servicios (CIS) en Angelópolis, una ruta conocida para la organización que en abril pasado ya había encabezado otra protesta en ese mismo punto… pero entonces, con otro objetivo: frenar los operativos contra unidades irregulares que operan sin permisos.
Este jueves, el discurso cambió. Denunciaron que el gobierno de Puebla y la empresa Concesiones Integrales pretenden perforar un quinto pozo en Xoxtla para trasladar el agua a la capital poblana, lo que, según ellos, representa “un despojo” a la comunidad.
Sin embargo, fuentes del propio gobierno estatal reiteraron que el proyecto hidráulico no pone en riesgo el abasto local y forma parte de una estrategia de redistribución metropolitana, es decir, el tema hídrico fue apenas el envoltorio para encubrir lo que realmente incomoda: la regulación que les impide operar rutas piratas.
En su paso por el CIS mostraron pancartas de disconformidad, pero para los automovilistas y vecinos, quedaron atrapados en el caos vehicular que se realizó en esta arteria de la ciudad.
Sobre las manifestaciones recientes de la 28 de octubre, el gobernador Alejandro Armenta recordó que la UPVA creció bajo administraciones anteriores del morenovallismo, gracias a concesiones y apoyos, y aseguró que él es quien enfrenta esos privilegios ahora, con operativos contra negocios ilegales en estacionamientos, taxis piratas y rutas irregulares.
Además, ha revelado que su administración tiene conocimiento del uso de unidades de transporte público, presuntamente vinculadas a organizaciones como la 28 de Octubre, para actividades ilícitas como el transporte de fármacos y la comisión de actos delictivos.
