La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó los calificativos emitidos por la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, quien describió a México como un “adversario extranjero”: «no está muy bien informada», indicó.
“Yo lo que digo es que no está informada, porque estamos por firmar, imagínense, la segunda parte del acuerdo que se firmó en Washington (…) Ha disminuido el cruce de fentanilo, reconocido por la Agencia de Aduanas y Migración de los Estados Unidos”, declaró Sheinbaum.
La jefa del Ejecutivo sostuvo que existe una estrategia de cooperación con Estados Unidos en curso, que incluye visitas bilaterales entre mandos militares de ambos países. En ese sentido, anunció que en breve se informaría sobre una visita reciente del general Ricardo Treviño, secretario de la Defensa Nacional, y del almirante Raymundo Pedro Morales, secretario de Marina, al Comando Norte estadounidense, como parte de un intercambio oficial.
“Va a salir un comunicado en un momento de una visita que tuvieron el secretario de la Defensa y Marina al Comando Norte, en reciprocidad de la visita del Comando Norte a Santa Gertrudis, en Chihuahua”.
Al abordar las acusaciones sobre lavado de dinero vinculadas al tráfico de opioides, Sheinbaum recalcó que no existen elementos concluyentes para sostener esa narrativa. Aclaró que solo se detectaron faltas administrativas en dos instituciones —Intercam y CIBanco— mientras que Vector Casa de Bolsa, mencionada en medios estadounidenses, no fue objeto de sanción por parte de la Secretaría de Hacienda.
“No hay ninguna sanción por lavado. Lo que dijo el secretario de Hacienda es que lo único que se encontró fueron faltas administrativas en dos bancos; uno ni siquiera fue señalado. No hay prueba, y yo creo que en esto hay que actuar con seriedad y con hechos, no con dichos”.
Las declaraciones de Bondi se dieron en el marco de una comparecencia ante el Comité de Asignaciones del Senado, donde aseguró que Estados Unidos no se dejará intimidar por “enemigos extranjeros” que —según sus palabras— buscan dañar a la población a través de sobredosis. En respuesta al senador republicano Lindsey Graham, la fiscal argumentó que “Irán, Rusia, China y México” representan amenazas por distintos flancos.
“Trump lo ha dicho alto y claro: no nos dejaremos intimidar… ni por Irán ni por Rusia, China y México”, expresó Bondi, quien fue nombrada fiscal general como parte del gabinete provisional de Donald Trump, en medio de su campaña presidencial.
“Frente a cualquier adversario extranjero, ya sea que intente matarnos físicamente o mediante la sobredosis de nuestros hijos con drogas. Haremos todo lo que esté en nuestro poder, gracias a su liderazgo, para mantener a Estados Unidos seguro”, agregó.
Además, la fiscal vinculó a México y Canadá con el tránsito de precursores químicos utilizados en la producción de fentanilo, afirmando que “siguen enviándolos a través de México y Canadá, en barcos por nuestros puertos de entrada a nuestro país”.
El señalamiento se inscribe en un contexto de tensiones bilaterales crecientes. Apenas días antes, la Casa Blanca había anunciado acciones militares contra instalaciones iraníes, mientras que el Departamento del Tesoro estadounidense colocó bajo observación a tres instituciones financieras mexicanas, en un reporte que medios de ese país vincularon con operaciones de lavado a favor de cárteles de droga.
La respuesta de Sheinbaum fue enfática: México no acepta la etiqueta de país adversario y, por el contrario, mantiene una política de cooperación respetuosa y eficaz con su contraparte estadounidense.
“Entonces, habrá quien tenga otra opinión, pero la realidad es que hay cooperación, coordinación sin subordinación y vamos avanzando. Y la estrategia de seguridad en México está funcionando, con sus problemas cotidianos, pero está funcionando”, subrayó.
La mandataria también insistió en que, más allá del discurso de confrontación promovido por figuras del Partido Republicano, lo que existe entre México y Estados Unidos es una agenda común que se mantiene activa.
“Estamos a punto de cerrar un nuevo acuerdo de seguridad con Estados Unidos derivado de la primera reunión que se tuvo en Washington en febrero. Esta es nuestra posición y vamos a seguir coordinándonos, sin subordinación”, reiteró.
Las expresiones de Bondi también fueron objeto de escrutinio por parte de legisladores y defensores de derechos civiles dentro de Estados Unidos. En particular, su evasiva ante preguntas sobre el uso de máscaras por parte de agentes migratorios en redadas a indocumentados, captadas en video, generó inquietud. La fiscal respondió que no estaba al tanto y justificó a los oficiales alegando autoprotección, sin ahondar en el tema.
La ambigüedad de sus respuestas y el uso político del tema migratorio encendieron alertas entre organizaciones civiles que han advertido sobre un giro autoritario en la retórica oficialista, sobre todo con miras al proceso electoral estadounidense. En ese marco, Sheinbaum aprovechó para dejar claro que el gobierno de México no admitirá narrativas que desinformen o estigmaticen al país:
“Hay que hablar con pruebas. No podemos dejar que se nos acuse sin fundamentos. Nuestra responsabilidad es con el pueblo de México y también con la verdad”, concluyó.
