Así lo dejó claro este miércoles el secretario general Jaime Vázquez López, durante una sesión extraordinaria del Consejo Universitario, en la que rindió un informe detallado sobre el seguimiento a los compromisos asumidos tras el movimiento iniciado el 25 de febrero y que concluyó el 31 de marzo.
Las cifras sirvieron para dimensionar el grado de respuesta institucional que tuvo la BUAP a cargo de Lilia Cedillo tras el cese del conflicto. Y es que, en el seguimiento a corto plazo del pliego petitorio específico de las unidades académicas, se atendieron 330 demandas, hay 55 en proceso y sólo 14 no han sido atendidas, es decir, el 82 por ciento del total ya se encuentra resuelto.
En cuanto al pliego general, la BUAP atendió hasta el momento 107 puntos con necesidad urgente, 31 de estos están en proceso y 26 siguen sin ser atendidos, lo que representa un avance de 7 de cada 10 peticiones de la comunidad estudiantil que deben ser atendidas a la brevedad.
La rectora Lilia Cedillo Ramírez aseguró que este paro no solo generó compromisos formales, sino también una serie de lecciones para la comunidad universitaria y sus órganos de gobierno.
Expuso casos específicos como el de la Secretaría Administrativa, que dijo, prácticamente se mudó a laborar en la Facultad de Medicina para estar pendiente de que los acuerdos se cumplieran.
“Este paro estudiantil nos dejó enseñanzas a su servidora, la rectora, pero también dejó enseñanzas al Consejo Universitario que acaba de salir y al este Consejo Universitario y de este movimiento asumimos una serie de compromisos que se plasmaron en acuerdos”.
Por otro lado, dijo que la BUAP no solo debe responder a las exigencias del movimiento estudiantil, sino también a los organismos que la evalúan desde fuera, como acreditadoras académicas, auditorías estatales y federales.
Es así que dijo, planteó la creación de una Comisión Especial de Mejora Continua, aprobada por el Consejo Universitario, para dar seguimiento a los acuerdos post-paro.
“No olvidemos que también estamos sujetos a evaluación por parte de organismos externos, como las auditorías, pero también al análisis y recomendaciones de nuestros pares, de ahí la importancia de esta nueva Comisión Especial de Mejora Continua, porque implica cumplir con éstos y otros compromisos con diferentes sectores, incluidos los estudiantes”.
Además del anuncio de los avances de compromisos con paristas, el nuevo Consejo universitario también aprobó la integración de las comisiones estatutarias de la máxima casa de estudios.
Las comisiones que se integraron son: Protección y Preservación del Patrimonio Cultural Universitario; Honor y Justicia; Legislación Universitaria; Grados Honoríficos y Distinciones; Presupuesto; Glosa; Patrimonio; Supervisión Administrativa; Planeación; Obras y Crecimiento Físico; Comisión Especial de Género y la Comisión Especial de Mejora Continua.
