En un fallo sin precedentes, un jurado en Estados Unidos declaró responsables a las plataformas Meta (propietaria de Facebook e Instagram) y YouTube (de Google) por diseñar sus servicios de manera adictiva, causando daños a la salud mental de menores de edad.
El caso fue impulsado por Kaley G.M., una joven de 20 años que comenzó a usar YouTube a los 6 años e Instagram a los 9. Durante el juicio, se argumentó que herramientas como el desplazamiento infinito, las notificaciones constantes y la reproducción automática fueron diseñadas para maximizar el tiempo de uso, sin considerar el impacto en usuarios jóvenes.
Según la demanda, estas dinámicas derivaron en ansiedad severa, depresión, trastorno dismórfico corporal, autolesiones y afectaciones en su vida escolar y familiar.
Tras semanas de audiencias —que incluyeron el testimonio del CEO de Meta, Mark Zuckerberg—, el jurado concluyó que las empresas incurrieron en negligencia al priorizar ganancias sobre la seguridad de los menores. Además, rechazó el argumento de las compañías de estar protegidas por la Sección 230 de la Ley de Comunicaciones de 1996.
El veredicto marca un precedente legal clave y abre la puerta a más de 2,400 demandas similares que actualmente están en curso en Estados Unidos. Tanto Meta como YouTube adelantaron que apelarán la decisión.
