El primer ministro británico, Keir Starmer, y los representantes de las instituciones de la Unión Europea (UE) firmaron ayer en Londres un acuerdo que sella un acercamiento entre Reino Unido y el bloque de los 27.
Ambas partes calificaron el pacto como una “nueva era”, tras la primera cumbre entre ambos desde el Brexit, ocurrido el 31 de enero de 2020.
“Esta cumbre marca una nueva era en nuestra relación”, declaró el primer ministro británico, Keir Starmer, durante una rueda de prensa conjunta con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo Antonio Costa.
En el mismo sentido, Von der Leyen, calificó el hecho como un momento histórico “entre socios que persiguen los mismos objetivos y comparten los mismos valores”.
Tras meses de negociaciones, Reino Unido y UE pactaron la asociación relativa a defensa, donde había clara voluntad de ambas partes, en pleno esfuerzo de Europa para rearmarse frente a la amenaza de Rusia.
Destaca la cooperación en seguridad, que abre la vía para que las empresas de defensa británicas puedan licitar para contratos financiados por el fondo de 150 mil millones de euros de la Unión Europea.
Además, el acuerdo extendió por 12 años, hasta 2038, el acuerdo de pesca que concluía en 2026 y que permite a los barcos europeos faenar en aguas británicas y viceversa.
A cambio, los británicos podrán exportar más fácilmente sus productos hacia el mercado europeo, gracias al reconocimiento mutuo de normas fitosanitarias.
Asimismo, ambas partes acordaron reducir los controles sobre los alimentos y los vegetales en sus futuros intercambios, una demanda británica clave en el marco del acuerdo concluido en la Lancaster House, en Londres, para relanzar las relaciones diplomáticas.
Unen fuerzas contra Rusia
La Unión Europea adoptó este martes su decimoséptimo paquete de sanciones contra Rusia, centrado en desmantelar las redes que Moscú utiliza para eludir las restricciones comerciales impuestas desde el inicio de la invasión a Ucrania en febrero de 2022. El nuevo conjunto de medidas apunta directamente a la llamada “flota fantasma” de petroleros, un sistema paralelo con el que el Kremlin busca sortear el tope al precio del crudo establecido por el G7.
El anuncio fue confirmado por la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, quien señaló que las sanciones afectan a cerca de 200 buques vinculados a esta red. “Cuanto más dure la guerra, más dura será nuestra respuesta”, escribió la funcionaria en su cuenta en la red X.
El paquete, que recibió la aprobación de los ministros de Asuntos Exteriores tras un aval previo a nivel de embajadores, también incluye sanciones a medios de propaganda, operadores financieros y personas vinculadas a la desinformación. Además, establece restricciones comerciales a unas 30 empresas involucradas en la evasión de sanciones y sanciones individuales a 75 personas y entidades conectadas con la industria militar rusa.
Una de las novedades del paquete es la creación de una nueva base jurídica para sancionar actividades híbridas, como la destrucción de infraestructura crítica —entre ellas cables submarinos, aeropuertos y servidores—, lo que según fuentes diplomáticas, busca contrarrestar amenazas no convencionales.
Asimismo, la UE sancionó a 20 jueces y fiscales por su implicación en los casos del opositor Alexéi Navalni y del periodista Vladimir Kara Murza, ambos considerados símbolos de la represión política en Rusia. Se suma también la prohibición de exportar sustancias químicas utilizadas en la producción de misiles.
La alta representante de la Unión Europea solicitó este martes a Estados Unidos una “acción fuerte” si Rusia continúa rechazando el cese del fuego incondicional propuesto para Ucrania. La declaración tuvo lugar en Bruselas, en el marco de una reunión de ministros europeos de Defensa y de Exteriores.
Kalla fue directa al apuntar hacia Washington. “Estados Unidos ya ha anunciado que si Rusia no acuerda un cese del fuego incondicional, habría consecuencias. Queremos ver esas consecuencias”, afirmó al ingresar al Consejo de la UE.

Sanciones británicas
En paralelo, el Reino Unido anunció un conjunto de 100 nuevas sanciones que afectan a los sectores militar, energético y financiero de Rusia. Según el gobierno británico, estas medidas responden a una reciente ofensiva aérea rusa que incluyó el mayor ataque con drones registrado desde el inicio del conflicto.
Las sanciones británicas apuntan a las cadenas de suministro de armamento —como los misiles Iskander—, operaciones de información financiadas por el Kremlin, y empresas vinculadas a la evasión de sanciones. También incluyen a embarcaciones de la flota fantasma rusa.
“El presidente Putin debe acordar un alto el fuego total e incondicional de inmediato para abrir la puerta a una paz justa y duradera”, declaró el ministro de Asuntos Exteriores británico, David Lammy. “Retrasar los esfuerzos de paz solo redoblará nuestra determinación de ayudar a Ucrania a defenderse”.
Las sanciones buscan asfixiar las capacidades militares y económicas del Kremlin, mientras se prolonga una guerra que ha derivado en miles de muertes y una creciente presión internacional. El bloque europeo ya trabaja en un eventual decimoctavo paquete de sanciones.
