El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó la cancelación de la protección especial que mantenía la exvicepresidenta Kamala Harris, quien a partir del 1 de septiembre dejará de contar con el resguardo del Servicio Secreto. La medida revierte un memorando firmado por el exmandatario Joe Biden, que extendía por un año la cobertura más allá de los seis meses previstos por la ley federal.
Según confirmaron medios como CNN y Fox News, la instrucción se emitió directamente a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, con la orden de suspender cualquier dispositivo previamente autorizado. De este modo, Harris —candidata presidencial demócrata derrotada por Trump en 2024— quedará sin despliegue federal en vísperas de una gira pública para presentar su libro 107 días.
El régimen de protección a exvicepresidentes en Estados Unidos establece un plazo máximo de seis meses después de dejar el cargo, con posibilidad de ampliación excepcional si así lo dispone el titular de Seguridad Nacional. Harris había recibido una extensión adicional por decisión de Biden, que ahora quedó sin efecto.
Una asesora de Harris declaró que la exvicepresidenta está “agradecida con el Servicio Secreto por su profesionalismo y compromiso con la seguridad”. A sus 60 años, Harris prepara una serie de presentaciones en Nueva York, Filadelfia y Los Ángeles, previstas para finales de septiembre, semanas después de perder la cobertura oficial.
La Casa Blanca defendió la decisión señalando que los exfuncionarios no tienen derecho a seguridad estatal perpetua y, en muchos casos, cuentan con recursos suficientes para costear guardaespaldas privados. La explicación contrasta con los llamados del propio Trump tras el intento de asesinato que sufrió en julio de 2024, cuando insistió en reforzar la seguridad de los políticos en activo.
La medida se suma a otras decisiones similares del mandatario contra figuras con las que mantiene diferencias. En los últimos meses retiró la protección a los hijos de Joe Biden, Hunter y Ashley, así como al exsecretario de Estado Mike Pompeo, al exasesor de seguridad John Bolton y al epidemiólogo Anthony Fauci.
Con este giro administrativo, Harris se convierte en la primera exvicepresidenta en décadas que encara un proceso de transición hacia mecanismos de seguridad privada para su vida pública, justo cuando vuelve a ocupar espacios de visibilidad tras su derrota electoral.
