En un giro de último momento, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la suspensión temporal de bombardeos contra Irán durante dos semanas, abriendo una ventana de negociación en uno de los conflictos más tensos del año.
El anuncio se dio la noche del martes 7 de abril de 2026, a menos de dos horas de que venciera el ultimátum lanzado por Washington, que contemplaba ataques a infraestructura estratégica iraní. La decisión se tomó tras la mediación del gobierno de Pakistán, encabezado por el primer ministro Shehbaz Sharif, quien solicitó frenar la escalada militar.
Como condición central, Irán se comprometió a garantizar la apertura segura del Estrecho de Ormuz, paso clave por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial.
El acuerdo contempla un alto al fuego temporal que también involucra a Israel en la suspensión de ataques directos contra territorio iraní, aunque con excepciones en otros frentes regionales. Además, se abrió la puerta a un eventual acuerdo de paz, luego de que Teherán presentara una propuesta base para negociaciones.
La tregua ya tuvo impacto inmediato: los mercados reaccionaron con optimismo, el precio del petróleo registró caídas y las bolsas internacionales mostraron recuperación ante la disminución del riesgo geopolítico.
Aunque el cese de hostilidades es momentáneo, representa un respiro en una crisis que escaló desde febrero y que mantenía en alerta a la comunidad internacional. Las próximas dos semanas serán clave para definir si este acuerdo evoluciona hacia una solución de largo plazo o si la tensión regresa a niveles críticos.
