Tres estudiantes del Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario 190 Leona Vicario Fernández, ubicado en el municipio de Ocuituco, en el estado de Morelos, fueron suspendidos temporalmente luego de que se difundiera en redes sociales un video en el que presuntamente consumen una sustancia ilícita dentro de un salón de clases.
El material comenzó a circular entre el 6 y 7 de marzo de 2026 y muestra a tres jóvenes —dos hombres y una mujer— aparentemente participando en una especie de reto para inhalar líneas de polvo blanco colocadas sobre las pantallas de sus teléfonos celulares, en pleno horario escolar.
El video, que fue grabado por uno de los propios estudiantes, se viralizó rápidamente en plataformas como Instagram, Facebook, X y TikTok, lo que provocó indignación entre padres de familia, docentes y usuarios de redes sociales al evidenciar un posible consumo de drogas dentro del plantel.
Tras la difusión del caso, la dirección del Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario 190 Leona Vicario Fernándezinició una investigación interna y aplicó los protocolos correspondientes para esclarecer lo ocurrido.
Como primera medida, al menos tres alumnos fueron suspendidos de manera provisional, mientras se determina si se aplicarán sanciones más severas, entre ellas la posible expulsión definitiva.
Autoridades escolares informaron que el caso continúa en análisis y que se convocó a una reunión con padres de familia para abordar la situación, así como reforzar medidas de prevención y seguridad dentro del plantel.
Posteriormente, los estudiantes involucrados difundieron un video de disculpa pública en redes sociales, en el que reconocen su error y asumen la responsabilidad de sus acciones. En el mensaje también señalaron que ni docentes ni directivos tenían conocimiento de lo ocurrido.
El Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario 190 Leona Vicario Fernández es un bachillerato tecnológico federal ubicado en una zona rural de Morelos y enfocado en la formación agropecuaria.
Hasta el momento no se ha reportado intervención de autoridades policiales o de la Fiscalía, por lo que el caso se mantiene como un asunto disciplinario interno del plantel. Sin embargo, el incidente ha generado preocupación sobre el acceso y consumo de drogas entre adolescentes en entornos escolares.
Autoridades educativas podrían intervenir si se confirma el consumo dentro de la institución, además de reforzar campañas de prevención de adicciones y atención psicológica para estudiantes.
