Un magistrado de la Suprema Corte de Brasil criticó duramente este miércoles el proceso en curso contra el expresidente Jair Bolsonaro, acusado de conspirar para mantenerse en el poder tras perder las elecciones de 2022 frente a Luiz Inácio Lula da Silva.
El juez Luiz Fux, tercero en pronunciarse de los cinco que integran el tribunal en este caso, advirtió que el Supremo “no debe realizar un juicio político” y defendió la “incompetencia absoluta” de la corte para juzgar a un expresidente. Según él, el caso debería remitirse a una instancia inferior.
Bolsonaro, de 70 años y en arresto domiciliario, enfrenta cargos de golpismo junto a siete excolaboradores. De ser condenado, podría recibir una pena de más de 40 años de cárcel.
Hasta ahora, dos jueces —entre ellos Alexandre de Moraes— votaron a favor de la condena, lo que deja el marcador en 2 a 0. Para una resolución, basta con una mayoría simple de tres votos, aunque la pena solo se fijará una vez que todos se hayan pronunciado.
Críticas al proceso y tensiones internacionales
Al exponer su posición, Fux también cuestionó la entrega tardía de un “tsunami de datos sin identificación suficiente”, en alusión a la defensa de Bolsonaro, que denuncia haber recibido pruebas a último momento. Su voto aún no está definido.
El juez Moraes, uno de los primeros en condenar, acusó al expresidente de liderar una organización criminal para dar un golpe de Estado, que fracasó por falta de apoyo militar: “Brasil casi volvió a una dictadura”, advirtió.
El proceso ha tensado las relaciones con Estados Unidos. El presidente Donald Trump impuso aranceles punitivos de 50% a productos brasileños y sanciones a altos funcionarios, incluido Moraes, argumentando que existe una “caza de brujas” contra Bolsonaro.
La Casa Blanca señaló que Trump “no teme usar el poder económico y militar” para defender la libertad de expresión, lo que Brasil calificó como una amenaza directa a su soberanía.
Movilización y presión política interna
Mientras tanto, simpatizantes del exmandatario se movilizan en su defensa. “Hincho por la amnistía a Bolsonaro”, dijo Marisa Almeida, concejal de Pará que viajó a Brasilia para participar en una vigilia nocturna.
En paralelo, la derecha presiona en el Congreso por una amnistía general que podría beneficiar a Bolsonaro y a cientos de sus seguidores condenados por el asalto a los poderes públicos del 8 de enero de 2023. La fiscalía sostiene que el expresidente alentó esos hechos como último intento de perpetuarse en el poder.
