Intentaron hacer creer que se trató de una protesta ciudadana contra la reforma al Código Penal del Estado de Puebla en materia de ciberseguridad, de ahí que usaran el pomposo nombre de “Marcha por la nulidad de la Farsa Judicial y la Libre Expresión”.
En realidad, la raquítica manifestación de unas 100 personas este domingo en la plancha del Zócalo de la ciudad de Puebla fue la aparición pública de Somos MX, la agrupación política que pretende obtener su registro como partido político.
No fue una marcha ciudadana, fue un acto de oportunismo y lucro político con la finalidad de hacer ruido para capitalizar algún tipo de descontento en la entidad y sumarlo a las filas de la incipiente agrupación que ayer solo pudo sacar a la calle a un centenar de personas, una evidencia irrefutable de su verdadera capacidad de movilización y respaldo social.
Somos MX es el intento desesperado del experredista Guadalupe Acosta Naranjo por no perder las canonjías que le daba vivir del presupuesto, vía prerrogativas, y en el que confluyen otras organizaciones como el Frente Cívico Nacional y México Unido, así como figuras como el exsenador Emilio Álvarez Icaza, el director ejecutivo del INE Jacobo Molina, así como el exaspirante presidencial priista Enrique de la Madrid Cordero.
Todos ellos —y otros más—, apoyados por el empresario Claudio X. González, fueron los responsables de alimentar la Marea Rosa, un movimiento que también pretendió venderse como ciudadano, pero que en realidad fue creado para alimentar la fallida campaña de la excandidata del PRI, PAN, PRD Xóchitl Gálvez Ruiz, así como el resto de los abanderados opositores en el país.
El resultado, como se vio el 2 de junio de 2024, fue un fracaso absoluto. La Marea Rosa fue una burbuja artificial que los mexicanos nunca entendieron ni se sintieron identificados. La oposición fue barrida sin misericordia en las urnas y el pueblo —incluida la clase media y media alta, a la que estaba orientada— dio su respaldo total a Morena.
Luego de la humillación electoral y la extinción del PRD, algunos de los líderes de la Marea Rosa decidieron continuar padroteando el cascajo que quedó de la oposición. Fue así que crearon Somos MX y en febrero pasado recibieron el aval del INE para iniciar la ruta a fin de convertirse en partido político nacional, con miras a la elección intermedia de 2027.
En Puebla, la agrupación tiene la encomienda de realizar 10 asambleas distritales, con el objetivo de lograr el respaldo de 30 mil personas, una cifra bastante elevada si se toma en cuenta que no existe una estructura real sino un consejo anarquista en el que confluyen auténticos cartuchos quemados del PRI, PAN y PRD, quienes pretenden utilizar dicho partido como trampolín para seguir viviendo del erario.
Si bien este domingo, Somos MX Puebla asomó oficialmente la cara, en realidad su primera protesta se llevó a cabo el pasado 20 de junio, cuando una decena de muertos vivientes de la política aparecieron frente a la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla para exigir que el organismo iniciara una acción de inconstitucionalidad en contra de la Ley de Ciberseguridad.
Por allí estuvieron Ricardo Gali, sobrino del exgobernador José Antonio Gali Fayad; el político chapulín Jesús Encinas Meneses, así como el exdiputado local del PT José Benigno Pérez Vega, alias Pepe Momoxpan.
Con el mismo pretexto, en la marcha de ayer estuvieron presentes los mismos líderes, a quienes se sumaron una minúscula fracción de la ultraconservadora antiaborto “Nacer es mi Derecho” y el excandidato a la gubernatura del PRD Ricardo Villa Escalera.
Así pues, la marcha solo tiene como finalidad hacer todo el ruido posible por parte de Somos MX Puebla para no llegar con una caballada tan raquítica a las asambleas que les encomendaron para la constitución del partido político.
No hubo nada de marcha ciudadana y sí mucho de lucro y oportunismo. Qué se le va a hacer, es el cascajo que quedó de la oposición.
