La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sostuvo este martes 7 de abril un encuentro de alto nivel en Palacio Nacional con Larry Fink, presidente y director ejecutivo de BlackRock, y Adebayo Ogunlesi, director de Global Infrastructure Partners (GIP), firma recientemente integrada al grupo financiero internacional.
A la reunión también asistió Sergio Méndez, director general de BlackRock México, en un encuentro enfocado en analizar oportunidades de inversión extranjera en el país.
A través de sus redes sociales, la mandataria confirmó el diálogo, en el que se abordaron proyectos estratégicos en sectores como infraestructura, energía, desarrollo productivo y esquemas de inversión público-privada. Además, se discutieron temas como la digitalización de la economía, el entorno internacional y el papel del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en la atracción de capital.
El acercamiento forma parte de la estrategia del Gobierno federal para impulsar el Plan de Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar 2026-2030, así como el denominado “Plan México”, con el objetivo de fortalecer el crecimiento económico mediante la participación de inversión privada.
BlackRock, considerado el fondo de inversión más grande del mundo, mantiene una presencia consolidada en el país, con participación en activos estratégicos como puertos y proyectos energéticos, lo que refuerza su interés en ampliar su cartera en territorio nacional.
Este encuentro representa la tercera ocasión en que Sheinbaum se reúne con Larry Fink, lo que evidencia la continuidad del diálogo entre el gobierno mexicano y uno de los actores financieros más influyentes a nivel global.
El anuncio ha generado diversas reacciones: mientras algunos sectores lo interpretan como una señal de confianza para la economía mexicana, otros han cuestionado el acercamiento con grandes capitales internacionales, en medio del debate sobre el papel del Estado en el desarrollo económico.
