La presidenta Claudia Sheinbaum marcó un tono firme, detallado y confrontativo con el pasado durante la Mañanera del Pueblo de este martes, al responder a diversos cuestionamientos con amplio contexto histórico y comparaciones directas con administraciones anteriores.
Lejos de evadir preguntas, la mandataria profundizó en temas clave como la Ley General de Aguas, la ayuda humanitaria a Cuba, la estrategia de seguridad y la nueva iniciativa contra el feminicidio, presentada ese mismo día junto a la fiscal Ernestina Godoy Ramos.
En materia hídrica, Sheinbaum recordó que la ley de 1992, impulsada durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, permitió convertir el agua en una mercancía, lo que derivó —dijo— en la entrega de miles de concesiones a privados durante sexenios posteriores.
Sobre economía, contrastó los “gasolinazos” de administraciones como las de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto con la estabilidad actual del precio de la gasolina Magna, que se mantiene por debajo de los 24 pesos.
En seguridad, aseguró que, a diferencia de gobiernos pasados —incluidos los de Ernesto Zedillo y Vicente Fox— donde los delitos de alto impacto crecieron, su administración registra una tendencia a la baja en homicidios y feminicidios.
Respecto a la política exterior, defendió la ayuda a Cuba como parte de una tradición histórica de solidaridad de México, diferenciándola de posturas “confrontativas o de abandono” de gobiernos anteriores.
El estilo de la presidenta combinó datos, memoria histórica y argumentación política, con un tono que buscó reforzar la narrativa de que la llamada Cuarta Transformación representa un cambio de modelo, frente a un pasado que —afirmó— algunos sectores pretenden retomar.
La intervención dejó ver una constante en sus conferencias: respuestas amplias, didácticas y con fuerte carga política, en las que no solo responde a la coyuntura, sino que reivindica el rumbo de su gobierno frente al pasado neoliberal.
