La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ofreció un balance detallado sobre las acciones emprendidas por el Gobierno de México para respaldar a las comunidades golpeadas por las lluvias recientes en el centro y oriente del país.
A través de un mensaje difundido este jueves, la mandataria aseguró que “no nos iremos hasta que se abra el último camino”, al tiempo que agradeció la labor de las dependencias federales, las autoridades estatales y la ciudadanía que contribuyó con víveres.
El diagnóstico más reciente indica que 103 mil 245 viviendas fueron registradas con daños de diversa magnitud. De esa cifra, 90 mil 681 ya recibieron un primer apoyo de veinte mil pesos. Cada hogar afectado también fue provisto de dos despensas, y en las próximas semanas se entregará un segundo apoyo que oscilará entre veinte mil y setenta mil pesos, dependiendo del nivel de pérdida.
Las lluvias dejaron daños en infraestructura carretera, escuelas y viviendas, pero la respuesta institucional fue inmediata. En Puebla, Querétaro y San Luis Potosí, las vías terrestres están completamente restablecidas. En Veracruz aún permanecen nueve comunidades incomunicadas por vehículo, aunque el abasto continúa garantizado mediante vuelos de helicóptero.
Sheinbaum detalló que la Comisión Federal de Electricidad restableció al cien por ciento el servicio de energía eléctrica y que las Secretarías de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, Defensa Nacional y Marina colaboran en la apertura de caminos y puentes. En los estados, los gobiernos locales refuerzan el trabajo con cuadrillas mixtas para acelerar la recuperación.
En el ámbito educativo, todas las escuelas afectadas ya fueron intervenidas. Aquellas con daños leves reanudaron clases tras jornadas de limpieza, mientras que las que sufrieron deterioro estructural están siendo reconstruidas por empresas contratadas para ese fin. La Secretaría de Educación Pública coordina la reubicación temporal de estudiantes en inmuebles alternos, con el objetivo de mantener el ciclo escolar en curso.
El frente sanitario mantiene presencia en las zonas de riesgo. Desde el inicio de la emergencia, las Secretarías de Salud, junto con el IMSS-Bienestar y el ISSSTE, han aplicado más de seiscientas veintiún mil vacunas, además de brindar atención médica itinerante. Los equipos de salud se concentran en la prevención de enfermedades gastrointestinales, respiratorias y cutáneas, comunes después de las inundaciones.
A la fecha, más de 53 mil integrantes de las Fuerzas Armadas, dependencias federales y gobiernos estatales permanecen desplegados en territorio. “Agradecemos a la Defensa, a la Marina, a la CFE, a las secretarías de Salud y de Infraestructura, así como a las y los trabajadores que siguen apoyando a las comunidades”, expresó la presidenta.
El Gobierno de México adelantó que la siguiente fase se centrará en la reconstrucción de viviendas, caminos, clínicas y escuelas. Asimismo, se brindarán apoyos especiales a comercios y parcelas agrícolas dañadas por las inundaciones. Esta etapa, explicó Sheinbaum, será acompañada por la Comisión Nacional de Vivienda y las instancias económicas correspondientes, para garantizar la recuperación total de los medios de vida locales.
El balance general revela una coordinación inédita entre los tres niveles de gobierno, donde la participación ciudadana jugó un papel determinante. Más de cuatrocientas treinta y cinco mil despensas fueron entregadas en las regiones siniestradas, muchas gracias a la solidaridad de la población que acudió a los centros de acopio instalados en todo el país.
“La emergencia nos mostró la fuerza colectiva del pueblo mexicano”, concluyó la mandataria, reafirmando su compromiso de mantenerse al frente del proceso hasta que se recupere cada comunidad afectada.
